» Llantos ahogados sin reproche.

Aferrándome a la mano de la mismísima muerte ”

    Ese momento en el que sientes cómo el corazón se encoge. Ese momento en el que sientes cómo tus pulmones se van quedando sin aire y, finalmente, te desprendes de la vida con un último y frío suspiro. Así, sin más, cierras los ojos e intentas buscar unas últimas palabras de despedida. Sonríes ante la muerte y ya no eres capaz de mirar atrás y abrazar con fuerza a la vida. Caes. Caes. Caes lentamente entre lágrimas ácidas. Caes. Caes. Te desplomas por última vez y tus ojos se van volviendo de color blanco.

    Y así pues, tu cuerpo se vuelve cada vez más frío. Te vas congelando sin poder hacer nada al respecto. A cada segundo que pasa tu mundo se va volviendo negro. La oscuridad, la dulce oscuridad te envuelve y te penetra, convirtiéndote en el juguete preferido de la muerte. Convirtiéndote en  la marioneta de sonrisa torcida y ojos vacíos de la mismísima muerte.

    Y es que es ella y solamente ella quien te va a tender la mano en esos momentos de soledad. Y es  que es ella y únicamente ella quien te dará la fuerza necesaria para levantarte de tu tumba. Y es que es ella la única que no discrimina, es ella la que no te juzga ni te reprocha tus pecados. Es ella  en la que vas a poder confiar realmente. 

    Por lo que, no temas, pequeña, no temas. Ella se convertirá en tu mejor amiga. Ella será quien te ofrezca una vida nueva. Una vida nueva sumida en la oscuridad. Sí, así es, pequeño lirio, ella será quien te quite esa venda que tan cegada te tiene. Ella te hará ver la verdad, la única verdad y, por tanto, podrá responder a todas tus preguntas. Ahora podrás dejar de llorar y levantarte del suelo, de tu tumba. Sin embargo, será tu corazón el que deje de latir. Sin embargo, tus pulmones no necesitarán oxígeno. 


Sin embargo, tendrás que estar al servicio de las sombras, de la mismísima muerte.

    No seas tímida, querida. Pues aquí una servidora es fiel juguete, fiel marioneta del llanto ahogado sin reproche. Seré yo y sólo yo quien tinta de rojo, de sangre, tus labios. Seré yo y solamente yo quien te tienda la mano y te agarre con fuerza. Quien te acaricie por las noches y te salve de la desesperación. Porque tienes que cantar a mi lado. Porque tienes que vivir a mi lado y experimentar el placer que puede producirte las sombras a medianoche. 

    No temas. Ya no tendrás que sentir miedo nunca más. Tan sólo deja que sea yo quien te ayude a levantarte y despojarte de tus locuras, de tus delirios y te haga ver la realidad, la fatal realidad la cual no eres capaz de visionar. Deja que te ponga al alcance de tu mano todo aquello que la vida no ha sido capaz de ofrecerte. Deja que la muerte penetre en ti y te quite esa venda cegadora... esa venda cegadora.

    No des la espalda a esta oportunidad que la oscuridad te brinda. No des la espalda a este sentimiento de poder que tu querida amiga la muerte quiere concederte. Porque si te sientes vacía y alguien te tiende la mano es por alguna razón, ¿no crees? Llámalo destino, llámalo bendición, o si quieres no lo llames de ninguna manera, simplemente tómalo como si fuera una parte de ti y disfruta, vive entre sombras. Aprovecha tu tiempo. Tu corazón no necesita latir o sentir. Tus pulmones no necesitan respirar. Ni si quiera necesitas tus verdes ojos para ver la luz. Consúmete en esta oscuridad. Odia la vida. Aférrate a la fría mano de la muerte y descubre un mundo nuevo de sensaciones y de verdades.

2 comentarios:

  1. Me ha encantado este primer capitulo! Seguiré leyendo me has dejado con curiosidad y misterio^^ Ya te sigo! Si quieres pasarte por mi blog aquí lo tienes http://fueraloscotillas.blogspot.com/
    Besos!

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    1. Muchas gracias por haberte pasado por aquí. Me alegra mucho saber que te ha gustado este delirio. Espero que sigas disfrutando al máximo de todos ellos, y de las nuevas sorpresas que están por llegar. Un beso muy grande desde el jardín del Edén, Silvia.

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