» El despertar de la bestia maldita.

     Más allá de las colinas del Edén se esconde un gran secreto. Más allá de las colinas del Edén se esconde una gran bestia que protege el paraíso de todo intruso... O eso solían susurrarme los vientos del Este. Yo creía que esa bestia me salvaría de tu molesta presencia. Yo creía que esa bestia vendría un día a por ti y te desgarraría el cuerpo con sus zarpas. Yo creía... yo creía tantas cosas. A día de hoy, no sé si existe semejante bestia. A día de hoy, no sé si seguir creyendo en todas esas leyendas. Tal vez me esté ilusionando demasiado con todo esa parafernalia fantástica. Tal vez se trate de mentiras para alimentar el ego del jardín del Edén. No lo sé. Estoy cansada de creer en todas esas cosas. Estoy cansada de estar aquí sentada esperando alguna señal. ¿Existe esa bestia? ¿Se encuentra más allá de las colinas? 


A lo mejor, esa bestia duerme dentro de mí.
A lo mejor, esa bestia no es otra que yo misma.

     Más allá de las colinas del Edén se esconde un gran secreto. Más allá de las colinas del Edén se esconde una bestia que protege el paraíso de todo intruso. Abrumador, ¿verdad? No sabemos qué clase de bestia es, ni tampoco sabemos si de verdad existe semejante ser. Pero lo que sí sabemos es que cuando lo nombre tu cuerpo tiembla. Te estremeces, tragas saliva y secas esa gota de sudor que cae por tu sien. ¿Existe realmente esa temida bestia? ¿Es tan feroz y salvaje como dicen las leyendas? Yo no la he visto, así que no podría decir... aún.

A lo mejor, esa bestia duerme dentro de mí. A lo mejor, esa bestia no es otra que yo misma.

     Más allá de las colinas del Edén se esconde un gran secreto. Más allá de las colinas del Edén se esconde una bestia que protege el paraíso de todo intruso. Nadie ha visto nunca a esa bestia, pero la Madre Natura siempre nos ha contado muchas leyendas acerca de ella. No sabemos si existe realmente o si se trata de una ilusión. Sin embargo, hay ocasiones en las que siento su presencia cerca de mí. Siento ese fuego que guarda en su interior azotando mi pecho con fuerza. Siento esa ira y todo ese miedo que despierta su nombre. No sé qué es lo que sentirás tú, pero hay ocasiones en las que presiento que soy yo quien guarda a esa bestia y que dentro de muy poco despertará de su letargo. Tal vez sea esa la razón de tu cautela. Estás ahí, entre las sombras acechando y golpeando poquito a poquito con tu osadía, pero no te atreves a más... ¿Por qué? Me gustaría saber realmente el por qué de esa cautela.

A lo mejor, esa bestia duerme dentro de mí.
A lo mejor, esa bestia no es otra que yo misma.


    Más allá de las colinas del Edén se esconde un gran secreto. Más allá de las colinas del Edén se esconde una bestia que protege el paraíso de todo intruso. Es temido, es fuego puro, es muerte. Una bestia que juega con su presa y que desatará el mal por donde quiera que vaya una vez que despierte. Sí, sé que existe. Sé que es real. Pues lo siento corriendo por mis venas. Lo siento despertándose poco a poco como la llama. El viento del Este trae consigo muchas leyendas de la bestia. ¿Tienes miedo intruso? ¿Piensas que despertará pronto? Mírame a los ojos. Sabes la respuestas. Más allá de las colinas del Edén, lo que se encuentra, no es la bestia, sino su alma. La sed de sangre  y venganza. La ira de la bestia despertará pronto en mí. Lo presiento. Y tú, querido intruso no podrás hacer nada para detenerlo. ¿Estás preparado para temblar ante mi rugido?

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¿Confesarás tu pecado, intruso?