» Abatida por el tedio incesante.

     Escucho un llanto en mi memoria. Un llanto que me resulta muy familiar. Puede que sea el mío propio, puede que se trate de un llanto de un tiempo pasado. No lo sé. Estoy cansada de no saber nunca nada. Tanta incertidumbre me desconcierta. Y me impide conciliar el suelo... Trato de olvidarme de ese llanto, pero no quiere desaparecer. No sé qué es lo que busca. No sé por qué llora tanto. Pero me está perturbando demasiado y presiento que eso no me traerá nada bueno. Quiero dejarlo todo atrás. Quiero dejar que, simplemente, todo fluya. 

   Suspiro inquieta. Hace ya bastante tiempo que no logro encontrar paz. ¿Recuerdas, Pandora, cuándo llegaste a Edén? ¿Recuerdas cuándo no existía nada que pudiera provocarme este malestar? Sí, aún lo recuerdo. Pero parece un tiempo ya muy lejano. Siento lástima cuando soy capaz de recordar todo aquello. Las silenciosas hojas cayendo al suelo... Los rayos de luz iluminando un camino directo al rincón más secreto... No sé, es algo que hecho de menos. Tener un lugar sólo para mí y poder proclamarme reina de este paraíso era algo que siempre me había dado mucha fuerza... hasta que llegó ESA persona.

     Escucho un llanto en mi memoria. Un llanto que me resulta muy familiar. Puede que sea el mío propio, puede que se trate de un llanto de un tiempo pasado. No lo sé. Intento pensar con claridad acerca de ese pasado que quiero recuperar, pero ese llanto no me permite llegar a ninguna parte. Quiero que salga de mi interior. Quiero que deje de acosarme con sus lágrimas de color gris. Quiero que mis suspiros no acaban en... nada. Echo de menos todos aquellos pequeños detalles que se han ido perdiendo con el paso del tiempo. Aunque sé cuál ha sido la principal razón de todo esto, confieso que he llegado a un punto en el que no puedo más, en el que no puedo detener este cambio constante.

   Suspiro inquieta. Hace ya bastante tiempo que no logro encontrar paz. ¿Recuerdas, Pandora, cuándo llegaste a Edén? ¿Recuerdas cuándo no existía nada que pudiera provocarme este malestar? Quiero poder ser capaz de detener ese cambio y recuperar lo perdido. Quiero detener el fluyó de la energía y poder recuperar todo aquello por lo que había luchado antaño. Quiero que los dolores de cabeza cesen y que las pesadillas se conviertan en buenos sueños, en sueños que se hacen realidad. Estoy cansada de tanto tedio. Estoy cansadísima de todas esas presencias ajenas por el jardín del Edén. Quiero que ese llanto se detenga. Necesito que ese llanto se detenga de una vez por todas.

     Me encuentro terriblemente abatida por la nostalgia y los recuerdos malditos. Me encuentro perdida en el abismo gracias a vuestros juegos y vuestros pecados influyentes. Me hallo desesperada en un camino perdida, lejos de lo que podía llamar hogar. Me encuentro acurrucada, lamentándome, buscando una solución que jamás me salvará. Me encuentro atosigada por una voz que no sé reconocer. Por favor, llanto maldito, ¡cállate de una vez! El tedio puede conmigo. El tedio me está poseyendo. Y todos sabemos cuál es el próximo paso para escapar de él... Suspiro inquieta. Mis fuerzas se están agotando. No quiero derramar ni una sola lágrima más. En tedio me estoy convirtiendo... en tedio... yo...

Las voces de los muertos dejarán de sonar en mi cabeza una vez consiga consumirme en el tedio por siempre. La única salvación posible, sí, eso es, es encontrar la puerta hacia el otro lado para así callar esos llantos. Ya no quiero seguir recordando nostálgicamente un pasado efímero. Simplemente quiero desvanecer. 

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