» Consumiendo la tenacidad de la soledad.

     Nuevamente soy azotada por la soledad. Nuevamente me encuentro en un callejón sin salida. Nuevamente empiezo a sentir el miedo que enterré tiempo atrás. Y la verdad es que creo que no sería capaz de explicar qué me está pasando. Me aíslo. Me aíslo y me encierro en mí misma sin saber la verdadera razón. Sin embargo, no tengo nada que temer. No tengo por qué esconderme, por qué ocultarme. Este es mi hogar, mi reino. Mi eterno paraíso. ¿Por qué esta soledad me está invadiendo ahora? Me siento vacía. Siento que me está faltando algo... no sé el qué, pero presiento que es algo inalcanzable. Miro preocupada por doquier buscando una respuesta, pero todo se vuelve de color carbón. 

     No tengo razones suficiente para sentirme así. Aunque el alma me fue robada no tengo por qué sentir este hueco en mi interior. ¿Significará esto que el monstruo que hay en mí se está despertando de nuevo? Inseguridad. Me siento muy insegura. No sé qué hacer. No sé a quien puedo acudir. Me preocupa no tener el control de la situación, el control de mis acciones. Miedo. El miedo que se apodera de mi cuerpo. Soledad. La soledad que invade mi elíseo. ¿Cómo poder afrontarlo? Preguntas, preguntas. Siempre igual. Tengo ganas de volver a derramar lágrimas de sangre, pero sé que ya no tengo las fuerzas para hacer eso... ni si quiera las fuerzas para seguir adelante.

     Siento que me hago daño a mí misma. Me encierro. Me consumo por mi propia oscuridad. Me alejo de todo lo que amo sin darme cuenta. Esto se está convirtiendo en una pesadilla. ¿Y cómo escapar de este mal sueño? ¿Y cómo combatir mis temores? No puedo, simplemente no puedo. Por mucho que trate de gritar y pedir auxilio, nadie acudirá a mi llamada. Nadie, absolutamente nadie vendrá a tenderme la mano. Pero lo que realmente debería de preguntarme es si de verdad quiero que alguien venga en mi busca y me ofrezca esa mano de la salvación... ¿Salvación? Como aquel ángel guardián al que tanto extrañé antaño... Vagos recuerdos de delirios lejanos... ¿Cómo afrontar lo que me está pasando? Preguntas, preguntas. Siempre igual. 

     Nuevamente soy azotada por la soledad. Nuevamente me encuentro en un callejón sin salida. Nuevamente empiezo a sentir el miedo que enterré tiempo atrás. No puedo escapar de mi destino. No soy capaz de olvidar los malos recuerdos de una vida pasada. No soy capaz... de seguir adelante. O tal vez lo que suceda es que no quiero seguir adelante. No lo sé. De verdad que no lo sé. Pero tampoco tengo las fuerzas necesarias para buscar las respuestas que busco. Me aíslo y me encierro en mí misma sin saber la verdadera razón. No quiero ver la realidad. Estoy cansada de divagar por esa realidad ficticia. No puedo evitar todas esas auto-lesiones... Siento un malestar contra el que no puedo luchar. Tengo ganas de volver a derramar lágrimas de sangre, pero sé que ya no tengo las fuerzas para hacer eso... ni si quiera las fuerzas para seguir adelante.

     Devolvedme mi felicidad. Devolvedme mi bienestar. Quiero recuperar mi energía. Quiero volver a ver Pandora. Quiero sentir de nuevo ese fuego corriendo por mi venas, quemando a cada enemigo que se interpone en mi camino. Quiero sentir la furia y el placer de gobernar este Edén. No quiero ser hielo. No quiero congelarme en este tiempo de fantasía. Quiero dejar la ilusiones atrás y seguir mi propio camino. Ya no quiero ser una viuda, ni una asesina, ni una víctima. Simplemente quiero ser yo misma. Así que deja de azotarme, Soledad. Deja de llamar a mi puerta, Miedo. Tal vez es cierto que no puedo hacer nada para evitar ese aislamiento, pero al menos sé que puedo detenerle los pies a todos esos sentimientos y emociones negativas. No voy a convertirme en hielo. No voy a congelarme en mi reino. Soy Pandora, soy fuego. Este es mi hogar, mi reino. Mi eterno paraíso.  No tengo razones suficiente para sentirme mal. No quiero derramar ni una lágrima más.


Pienso reclamar lo que me pertenece.

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