» El ataque del ladrón de recuerdos.

Despierto una mañana aturdida. La cabeza me da vueltas y no sabría determinar el lugar donde me hallo. No consigo recordar nada de la noche anterior. Todo me da vueltas. Me gustaría levantarme del lecho, pero no tengo fuerzas. Me encuentro tumbada entre unas sábanas blancas, en una habitación que no conozco, que no consigo recordar. ¿Qué es lo que ha pasado? Siento que alguien me ha robado mis recuerdos. No quiero estar aquí, quiero levantarme y escapar, pero las piernas no me responden. ¿Qué es lo que ha pasado? Me siento impotente. Siento malestar. Mis ojos se empiezan a llenar de lágrimas, pero no consigo derramar ni una sola gota.

Miro hacia un lado, luego hacia otro. No. Nada. No conozco este lugar. Y si lo conozco ya no lo recuerdo. Siento que mi mente ha sido saqueada. Me han robado las recuerdos. Me han robado la voluntad. Me siento mancillada por lo desconocido. No sé qué hacer. No sé si sentir miedo. ¿Qué es lo que ha pasado? ¿Qué es lo que puedo hacer yo ahora? Mis piernas no responden. Mis ojos no quieren desahogarse. Odio este sentimiento. Odio profundamente sentir esta impotencia. Quiero recordar. Quiero saber. Quiero recuperar lo que me han robado. Quiero, simplemente, respuestas.

Quiero levantarme de este lecho y andar. Quiero andar lejos de aquí. Huir se llama. Sí, eso es. Quiero huir de este escenario del crimen, pues siento que una fuerza superior a mí me ha violado mi intimidad. Algo o alguien se ha atrevido a abrir la caja de Pandora y vaciarla por completo. Algo o alguien ha calculado hasta el más mínimo detalles para no dejar sus huellas. La cabeza me da vueltas y no consigo sacar nada en claro de lo que está pasando. Me gustaría poder gritar bien alto y pedir ayuda. Pero no. Esa no soy yo. Mi orgullo no me lo permite. Quiero ponerme en pie y examinar este escenario. No quiero volver a ser la víctima. No quiero ser el objetivo de nadie. No quiero volver a ver correr la sangre, mi sangre por el suelo... Quiero levantarme de este lecho y andar. Quiero andar lejos de aquí. Escapar. Quiero averiguar quién ha sido el responsable de todo esto. Quiero recuperar mis recuerdos. Quiero acabar con el dolor de cabeza y erradicar la impotencia que siento ahora mismo. Quiero, simplemente, moverme de aquí, pues mis extremidades me pesan y siento que caeré de nuevo en los brazos de Morfeo... pero esta vez para siempre.

Intento sacar fuerzas de flaqueza para cerrar los ojos. "Vamos, piensa, Pandora. Tienes que encontrar una solución", pronuncio para mí misma. Al menos sé que no he perdido la capacidad para pensar, aunque tampoco parece que sirva de mucho. Silencio. No. Imposible. No hay respuesta. Me siento demasiado débil. No quiero permanecer aquí tumbada toda la eternidad. Todo me da vueltas. Me gustaría levantarme del lecho, pero no tengo fuerzas. ¿Qué es lo que ha pasado? Siento que alguien me ha robado mis recuerdos. Me siento impotente. Siento malestar. Mis ojos se empiezan a llenar de lágrimas, pero no consigo derramar ni una sola gota. Miro hacia un lado, luego hacia otro. No. Nada. No conozco este lugar. ¿Quién demonios me habrá dejado aquí? ¿Por qué me siento tan indefensa? Quiero gritar de la rabia y patalear. Pero no puedo. Siento que incluso mi orgullo ha sido robado. 

Necesito recuperar mi fuerza. Necesito que mi llama se vuelva a encender. Quiero encontrar al responsable de esto. Quiero encontrarle y recuperar mi energía. Quiero despedazarle y acabar con él. Quiero que su sangre recubra mis manos por completo. Quiero venganza, quiero mis recuerdos. Quiero que este dolor se detenga. Quiero que la impotencia muera y que el aturdimiento se ahorque a medianoche. Quiero que mi cuerpo me responda. Miro hacia un lado, luego hacia otro. No. Nada. Aquí no hay nadie. Aquí no hay nada, excepto estas dichosas sábanas blancas que no reconozco. Odio este lugar. Odio este lecho. Odio profundamente encontrarme en este estado.


¡Quiero lo que es mío! ¡Devolvedme lo que me pertenece!


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