» Las ataduras de las mentiras.

     Mentiras, mentiras y más mentiras. Estás lleno de mentiras. No sé cómo puedes seguir así, creyéndote todas y cada una de esas malditas mentiras. Asientes con la cabeza fingiendo que todo está bien, pero por dentro la envidia de corrompe. Sigues tragando sin cesar ese veneno, tu veneno. No quieres quitarte la venda. No quieres romper las cadenas. ¿Qué es lo que tengo que hacer para que te des cuenta de la auténtica realidad? ¿Qué es lo que puedo hacer para que me dejes tranquila? Piensas que eres fuerte, piensas que evitando el problema todo se solucionará. Pero no es así, jamás será así. Mentiras, mentiras y más mentiras. No quieres percatarte de que, siguiendo por ese sendero, te destruirás por completo. Pero... ¿qué me importa a mí si llegas a auto-destruirte? No, no vayas a pensar cosas que no son. No me importas. Jamás me has importado, pero sí es cierto que todas esas mentiras las sacas a la luz para poder ahogarme. Para poder acabar conmigo. Pero no lo conseguirás.

    Mentiras, mentiras y más mentiras. Deja de creértelas por el bien de los dos. Deja de jugar a ese maldito juego. Deja de invadir mis pensamientos y perturbar mis sueños. Ansias convertir mi segunda oportunidad en una verdadera pesadilla. Pero no pienso dejarte. No pienso dejar que controles mi paraíso. Veneno, veneno, no eres más que puro veneno. Deja de mirarme con esos ojos verdes envidia. Deja de observarme desde las sombras. Deja de seguir cada una de mis pisadas, pues estoy cansada, pues estos harta de todo esto. Mentiras, mentiras y más mentiras. Quieres convertir mi realidad en mi pesadilla. No me dejas despertar. No me dejas descansar en paz. Te odio. Te odio. Te odio. Eres horrible. Te detesto. Veneno, eres puro veneno. Lo sabes.

    Mentiras, mentiras y más mentiras. Estoy tan cansada de escuchar siempre la misma historia. Ya no sé qué hacer. Ya no sé hasta dónde llegará esta situación. No quiero continuar con tu juego. No quiero seguir ahogándome en tus miradas ni creer tus palabras. Lo has estropeado todo... Mentiras, mentiras, mentiras y más malditas mentiras. Parece ser que jamás te detendrás. Eres el Rey de las mentiras y el engaño. Eres un asesino. Eres veneno. Y por todo eso y más es por lo que te detesto tanto. Deja de invadir mis pensamientos y perturbar mis sueños. Deja de atraparme en tu juego, pues ya no aguanto más tus impertinencias. 

    Mentiras, mentiras y más mentiras. Estás lleno de mentiras. No sé cómo puedes seguir así, creyéndote todas y cada una de esas malditas mentiras. Asientes con la cabeza fingiendo que todo está bien, pero por dentro la envidia de corrompe. Sigues tragando sin cesar ese veneno. Estás obsesionado con tus propias mentiras. Estás obsesionado en controlar cada uno de mis movimientos. No quiero escuchar tu voz. No quiero volver a ser víctima del engaño. Ya no confío en ti. Ya no me siento atada a ti. ¿Qué es lo que tengo que hacer para que te des cuenta de la auténtica realidad? ¿Qué es lo que puedo hacer para que me dejes tranquila? Piensas que eres fuerte, piensas que evitando el problema todo se solucionará. Pero no es así, jamás será así. Mentiras, mentiras y más mentiras. Quieres convertir mi realidad en mi pesadilla. 

     Mentiras, mentiras y más mentiras. Ahora mismo tu mente está bloqueada por una niebla gris que hace que lo único que puedas hacer es avanzar hacia lo inevitable, hacia una muerte segura. Hacia una auto-destrucción inminente. El brillo furioso de mis ojos te atrae con una fuerza inimaginable. Y, entonces ahí llegarás tú, esperando una respuesta, esperando mi próximo movimiento, una visión incierta que puede destrozarte por completo. Te odio. Te odio. Te odio. Eres horrible. Te detesto. Veneno, eres puro veneno. Lo sabes. Pronto, muy pronto conocerás lo que es caer en ese bucle infinito de delirio y lamentaciones. Pronto, muy pronto conocerás lo que se siente cuando tus cadenas hacen sangrar tus manos y tu venda te hace consumirte en la oscuridad. Mentiras, mentiras y más mentiras... ¿estás seguro que quieres seguir por ese camino?

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