» La sigilosa invasión del hielo.

    Me siento pequeña. Me siento pequeña en este paraíso tan inmenso. Hay veces en las que me siento perdida, muy perdida. A veces me siento fuera de lugar. ¿De verdad estoy haciendo bien en quedarme atrapada dentro de la caja? ¿De verdad soy yo la dueña de este elíseo o es ella quien me controla a mí? No lo sé... no tengo respuesta. No puedo saber la verdad. Miro hacia un lado, luego hacia otro... Silencio. ¿Es acaso esta existencia una mera ilusión? No lo sé. ¿Cómo puedo saberlo? A veces pienso que todo esto no es más que un sueño. ¿Y qué ocurrirá cuando despierte? ¿Despertaré alguna vez? No lo sé. No sé nada realmente, y eso me perturba por las noches. 

     Pronto el frío se adueñará del jardín del Edén. Al menos sé por qué. Es lo único que sé con certeza. El Edén responde a mis emociones. El Edén es la energía que consumo para seguir adelante. Tan misterioso... tan desconocido. Sé que no tengo por qué temerlo, pero en ocasiones no puedo evitar que la duda invada mi ser. Eres mi hogar. Eres mi salvación. Eres el refugio. Eres la guarida. Eres sagrado. Nadie más puede adentrarse en este paraíso. Nada... absolutamente nadie. 

     Quiero dejar de sentirme tan pequeña en un mundo tan grande. Quiero sentirme fuerte y recibir con entusiasmo toda la energía que el Edén me transmite. ¿Acaso estoy pidiendo demasiado? No lo creo. Por favor, jardín del Edén, respóndeme. Necesito que respondas a todas y cada una de mis preguntas. Necesito saber la verdad. Necesito saber qué realmente estás ahí para mí en todo momento. Necesito saber si la llegada del frío y de la nieve es causado por mis deseos, por mis emociones. No es la primera vez que me veo envuelta en un paraíso blanco y solitario. Es la cara de la otra moneda, ¿verdad? Vendrá a mí sigilosamente y yo lo recibiré con los brazos bien abiertos. Esperando así su próxima jugada.

     Lo siento en el aire. Lo siento en la hierba que pisan mis desnudos pies. Una fuerza que se escapa de mi entendimiento se está aproximando. Yo quiero ver la luz más allá de las colinas y de los bosques. Quiero hacer del agua líquida hielo y quemar cualquier obstáculo. Quiero llegar al corazón del Edén y desvelar todos los secretos. Si esto de verdad es un sueño, no quiero despertar. Al menos no quiero hacerlo hasta que todas mis dudas se resuelvan. Pronto el frío se adueñará del Edén, y también de mi corazón, de lo que queda de él. Quiero dejar de sentirme pequeña en mi propio reino.

     ¿Qué ocurrirá cuando todo se tiña de blanco? ¿Qué ocurrirá cuando el frío se cuele entre los poros de mi piel? No lo sé. No puedo saberlo. ¿Cómo puedo saberlo? A veces pienso que todo esto no es más que un sueño. ¿Y qué ocurrirá cuando despierte? ¿Despertaré alguna vez? No lo sé. No sé nada realmente, y eso me perturba por las noches. Miro hacia un lado, luego hacia otro... Silencio. ¿Es acaso esta existencia una mera ilusión? Tampoco lo sé. El frío se aproxima cada vez más. Ya siento cómo el hielo se va apoderando de mi cuerpo. ¿Es hora de dormir nuevamente? ¿Qué significa todo esto? No puedo saberlo... estoy harta de no poder saber nada. ¿Ángel guardián, dónde estás? 

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