» Largas noches en vela.

     Noches en vela pensando en ti. Noches en vela pensando en lo que podría haber sido y jamás será. Noches en vela reflexionando acerca de todos los buenos y malos momentos que vivimos juntos. Noches en vela en la que me hago mil preguntas, las cuales nunca obtienen una respuesta concisa. Noches en vela en las que me es imposible conciliar el sueño. Noches en vela en las que intento por todos los medios despojarme de la pesadilla en la que convivo Noches en vela en las que invoco sutilmente tu nombre esperando así que vuelvas a mi lado. Noches en vela en las que quiero desaparecer. Noches en vela en las que odio estar en este estado de insuficiencia. 

     ¿Quién me iba a decir a mí, a la Reina Roja más poderosa del jardín del Edén que me iba a encontrar así? ¿Quién me iba a decir a mí que era realmente posible perturbarme de esta manera?

     Odio estas noches en vela. Las odio con todo mi ser. ¿El por qué? ¿Acaso no es suficientemente obvio? Noches en vela que parece que nunca cesan. Noches en vela que parecen ser la clara señal de un castigo inminente. Noches en vela en las que desearía poder tener absoluto control de las circunstancias. Noches en vela en las que me gustaría acabar con mi existencia pues no soy capaz de ponerme a merced del tedio.

    Quiero que esto acabe. Quiero ponerle fin a las largas noches en velas en las que tiendo con la esperanza de que algún día mi pasividad ponga fin y gane la batalla a este estado tan odioso y repulsivo. Quiero y ansío con todas mis fuerzas que estas largas noches en vena lleguen a su fin. Anhelo con todo mi ser poder encontrar el modo de escapar de aquí. Quiero volver a regresar a mi guarida, a ese lugar especial sólo para mí en el que puedo hacer lo que me plazca sin ser juzgada. Quiero, simplemente, vivir

     Noches en vela pensando en ti. Noches en vela recordando aquellos momentos de pasión y fuego ardiente a tu lado. Noches en vela en las que pienso en el arrepentimiento y en el perdón. Noches en vela en las que me cuestiono todos aquellos fragmentos de memoria las cuales me fueron reveladas a lo largo de tanto tiempo en el paraíso prohibido. Noches en vela en las que no quiero continuar con la búsqueda de la verdad. Noches en vela en las que quiero tener suficiente poder para hacer realidad todas aquellas hipótesis que jamás tuvieron lugar junto a ti.

     ¿Quién me iba a decir a mí, a la Reina Roja más poderosa del jardín del Edén que me iba a encontrar así? ¿Quién me iba a decir a mí que era realmente posible perturbarme de esta manera? Odio el tedio. Lo odio con toda mi marchita alma. Ojalá nunca la hubiera dejado entrar. No quiero que me posea. No quiero que gobierne sobre mí. Tan sólo quiero acabar con todo lo establecido y ser libre. No quiero volver a sucumbir a la tentación y a los placeres oscuros que las noches en vela me fueron regalando poco a poco tiempo atrás.

Que alguien me escuche. 
Que alguien me libere de la pesadilla y la tortura.

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