» Una sonrisa anónima.

     Sonrisas. Las sonrisas tienen múltiples facetas. Ahora es cuando realmente lo sé y empiezo a ser consciente. En ocasiones pueden significar felicidad, en otras ocasiones pueden ser mera falsedad. A veces pueden significar traición, otras veces puede significar complicidad. Una sonrisa puede ser todo o nada. Supongo que solamente depende de quién se oculte detrás de dicha sonrisa. Las sonrisas son un misterio, o al menos lo son para mí. ¿Cómo explicar lo que estoy pensando en este momento? ¿Cómo explicarte a ti, intruso, que nunca antes había entendido el propósito de una sonrisa verdadera? Sí, así es, puede parecer absurdo, pero aquí estoy, intentando desvelar lo que oculta todas y cada una de las sonrisas existentes en el jardín del Edén. 

     ¿Qué sentimos al sonreír? ¿Por qué lo hacemos? ¿Qué conseguimos con eso? ¿Por qué hay veces que las sonrisas son mera ilusión? ¿Por qué existen sonrisas que nos hacen daño? Las sonrisas no son siempre positivas. Algunas nos desean el verdadero mal. Así pues, ¿puedo confiar en una sonrisa? ¿Puedo confiar acaso en TU sonrisa? ¿Y qué hay de la mía? ¿Qué quiere decir mi sonrisa? Sonrisas. Sonrisas. Sonrisas. Un nuevo y estúpido dilema realmente. Aún así, ¿cuándo son buena señal y cuándo no? Desde mi punto de vista y hablando siempre con la voz de la experiencia, debo de confesar que a mí toda sonrisa me ha desembocado en una desgracia, en una fatalidad. Entonces, ¿debo de desconfiar de cualquier otra sonrisa que me ilumine de aquí en adelante? Ah, quién sabe. Ah, quién sabe si volveré a encontrar una nueva sonrisa.

     Me miro al espejo y me veo a mí misma con las facciones delicadas y con los labios torcidos, tristes, sin expresión. ¿Soy capaz de sonreír? Puedo intentarlo. Lo intento. Bueno. No está mal. No sé cómo sentirme al hacerlo. ¿Alguna sugerencia? ¿Bien? ¿Mal? ¿Es mi sonrisa maligna o es capaz de traer la felicidad? Sentimientos encontramos dentro de mí que me hacen dudar. ¿Por qué le doy tantas vueltas a esta tontería? Sonrisas. Sonrisas. Sonrisas. En algunas ocasiones lo son todo y en otras son insignificantes. ¿Tendrá mi sonrisa fuerza? ¿Es capaz de seducirte o causarte daño? ¿Tal vez te impone, intruso? Bah, no pronuncias palabra alguna. Ni sonríes. ¿Es que estás intentando desconcertarme más aún? No hace falta que respondas, pues yo sé la respuesta. 

     Puede que realmente no sea una cuestión importante, pero sí, las sonrisas tienen múltiples facetas. Y yo quiero conocerlas todas. ¿Para qué? Aún no sé responder a eso. Las sonrisas pueden ser un arma muy poderosa y no estaría nada mal saber cómo emplearlas... O defenderme de ellas. Sí, lo admito, quiero aprender a ser inmune a tu sonrisa. No sé exactamente si me complace o me perturba, pero es inquietante. Puedo imaginar el motivo por el que me siento así de insegura y sé que tú también, pues ya lo mencioné antes: todas las sonrisas con las que me he encontrado me han llevado por el sendero de la fatalidad. Y de una cosa estoy segura, no quiero volver a caminar por ese camino tan espinoso, aunque todo sea producto de mi imaginación. 

     Sonrisas. Sonrisas. Sonrisas. La mejor vestimenta de nuestros labios. Sin embargo, me parece antinatural. Sonreír a veces es doloroso. Mantener la misma posición todo el rato causa molestia en nuestros músculos faciales. No me gusta sonreír. ¿Por qué debo de hacerlo? Jamás nacimos sonriendo, sino llorando, con dolor y sangre. La sonrisa no es la postura natural de los labios. No me gusta. La detesto. No sé cuándo una sonrisa es buena y cuando una sonrisa es malvada. Las sonrisas matan, engañan, nos cautivan y nos atrapan. Nos seducen cuando no queremos que lo haga. Sonrisas. Sonrisas. Sonrisas. ¿Por qué existen las sonrisas? Intruso, escúchame atentamente, no quiero que me sonrías. No ahora, ni nunca. Yo tampoco quiero sonreír. No quiero mostrarme débil nunca y pienso que esa faceta tan extraña de mí, la sonriente, puede hacerme parecer frágil. 

     Así pues, quiero despojar al Edén de toda sonrisa. No me importa que tengan buenas intenciones, me inquietan. No soy capaz de comprenderlas al cien por cien y eso me angustia. Sonrisas, sonrisas, sonrisas. ¿Para qué las necesito? ¿Cuál es el fin de sonreír? ¿Por qué tantos significados? Dime, intruso, ¿qué significa para ti? ¿Cuáles son las intenciones de tus sonrisas? ¿Y las mías? ¿Las sabes? Porque yo me encuentro perdida. Me miro al espejo y mi expresión se refleja vacía... Me miro al espejo, intento sonreír y por dentro mi esencia colapsa. ¿Puedo huir de estos pensamientos sin sentido?