» Desconsuelo ante la inminente derrota.

❛ Cuando llega el momento de mirar a la perdición a los ojos ❜
     
     De nuevo me siento sola y abatida. De nuevo siento que he perdido el rumbo hacia la verdad. De nuevo todas esas inseguridades invaden mi ser y hacen que me siente impotente y desprotegida. De nuevo todo parece derrumbarse. Pero no es más que una ilusión. No hago más que caer en la trampa, en la misma trampa de siempre. En tu trampa. En tu juego.Y aunque ahora soy muy consciente de que todo lo que me está sucediendo no es real, no puedo evitar sucumbir al delirio. Es por esto por lo que la rabia recorre mi cuerpo y las lágrimas acarician mis pálidas mejillas. sin cesar  ¿Cómo puedo combatir esta silenciosa enfermedad? ¿Cómo puedo pedir ayuda sin que parezca que estoy desesperada? Estoy cansada de luchar tantísimo sin obtener ninguna clase de recompensa. Me siento, nuevamente, derrotada.

    Es complicado. Mi existencia siempre fue complicada pues estoy maldita. Pues estoy corrompida por dentro. Mi corazón alberga en su interior una oscuridad poderosa e infinita, aunque jamás llegaré a reconocerlo. No puedo admitir que cualquier paso que dé hacia adelante significa realmente retroceder tres pasos hacia atrás. Una fuerza enigmática que me asusta me envuelve, me atrapa, me empuja hacia atrás, hacia el abismo más profundo. No puedo escapar de su energía fatal. A veces pienso que no estoy hecha para ser verdaderamente feliz. A veces, en los momentos de extrema soledad, pienso que realmente no conozco el significado auténtica de la palabra felicidad. Es todo una ilusión, una mera ilusión que no hace más que aportar mentiras y agonía.

     Hay un vacío dentro de mí que hace que caiga en el tedio, en el dichoso y odioso tedio. Hay un vacío dentro de mí que hace que mi voluntad se detenga y mis ganas de seguir adelante mueran incondicionalmente. No sé cómo describirlo. No entiendo exactamente cómo es esta sensación tan horrible de estar atrapada dentro de un cuerpo putrefacto e inerte. No sé cómo salir de esta situación. No sé cómo he permitido que mi voluntad se consumiera tan gravemente con el pasar del tiempo. No hay escapatoria. No hay un final feliz para mí. No hay ningún ángel guardián que me rescate de esta prisión que yo misma he construido sin darme cuenta. Es el destino. Es la voluntad del Edén. Es mi castigo.

     ¿Qué es lo que soy en realidad? ¿Quién soy yo? ¿Cuál es mi propósito verdadero? ¿Ha sido todo una excusa para estar a la merced de mis asesinos? ¿Es este sueño una pesadilla? ¿Por qué la ilusión que me rodea no es más que... una mera ilusión destinada al fracaso? Estoy cansada. Estoy abatida. Me siento derrotada. Ya no tengo fuerzas para seguir luchando. ¿Para qué voy a continuar dejándome la piel en sobrevivir en este lugar cuando todo está sentenciado? Es difícil contener las lágrimas de impotencia. Es difícil seguir manteniéndose en pie cuando todo está perdido. Así pues, la derrota es inminente y no hay nada que yo pueda hacer para salir ilesa de lo que está por venir. A pesar de que sé que el arrepentimiento ahora no sirve de nada, no puedo evitar dejarme influenciar por él como si de alguna manera eso me calmara e hiciera de mi sufrimiento una medicina...

     ¿Pero qué demonios estoy diciendo? ¿Cómo puedo pensar en semejantes cosas? Pensamientos suicidas comienzan a apoderarse de mí. ¿Cómo no iban hacerlo si parece que ese es el único modo de liberarme de estas ataduras? Morir por segunda vez puede otorgarme la oportunidad de salir de aquí. Puede que haciéndolo yo misma, por mis propios medios, consiga desatarme de mi fatal final y romper de una vez por todas con mi maldición. Quién sabe si de verdad funcionará o si servirá de algo consolidad semejantes pensamientos negativos. Pero estoy desesperada... Este es el desconsuelo de un alma en pena. Este es la última llamada de socorro del lirio ensangrentado. Quiero que este sea mi final.