» Emociones inesperadas de felicidad.

❛ Porque a veces nuestros deseos se pueden hacer realidad ❜

     Puede que no entiendas lo que estoy sintiendo en este momento. Puede que no entiendas lo mucho que significa para mí que cumplas debidamente tu papel. Nuestra relación siempre fue un tanto curiosa. Extraña tal vez es la palabra correcta. Jamás fue fácil, ni si quiera normal. Pero aún así, hemos tenido nuestro buenos momentos. Sí. Incluso en las adversidades más oscuras se pueden rescatar pequeñas llamas de luz que iluminan nuestro sendero. Aunque a veces hayamos tenido nuestras diferencias y que juntos experimentemos una verdadera pesadilla, hemos sabido encontrar un pequeño momento de paz y armonía. 

     ¿Cómo puedo explicarte cómo me siento? De tan sólo pensarlo se me saltan las lágrimas porque aún no soy capaz de creer lo que ha sucedido. No. No me mires así. No me mires con ojos de extrañeza. ¿Tan raro es que me emocione al vivir en mis propias carnes tu buena conducta, tu buena voluntad? Creo que nunca te he pedido nada. En todo este tiempo jamás te he pedido realmente nada. Ni si quiera tú has sabido darme lo que realmente necesitaba. Jamás has acertado conmigo. Lo has intentado a regañadientes, pero jamás has cumplido. Pero ahora todo ha cambiado. Por una vez lo has conseguido. 


Has conseguido sorprenderme. Has conseguido acertar. 
Has conseguido que por un momento experimente lo que significa ser feliz de verdad. 

     ¿Te sorprende mi reacción? Pues no te acostumbres porque nunca más te dejaré volver a verla... No. No te rías de mí. No hagas que me ruborice. Es normal esta reacción. Es muy normal que mis sentimiento afloren desde lo más profundo de mi interior. Y es que pienso sinceramente que no eres capaz de imaginar lo que acaba de ocurrir. Actuamos como si esto fuera inusual y extraordinario cuando la realidad es bien distinta. ESTO debería ser lo normal. ESTO es lo que debería de suceder siempre, siempre, siempre. ESTO es lo que nos hace verdaderamente humanos. Y necesito que todo esto que te estoy diciendo te cale los huesos y te llegue bien adentro. Tengo la necesidad de que comprendas lo que debe ser y que a la vez tenga que ser algo que salga de ti.

     Durante muchísimo tiempo he fantaseado con esta idea. Durante muchísimo tiempo he mantenido en secreto estos anhelos. Durante muchísimo tiempo he deseado y soñado una y otra vez que este momento llegara. Pero quién sabe, puede que esto también sea otra fantasía más, otra ilusión, otra travesura de Morfeo... Ojalá que no, pues no quepo en mi alegría y exaltación. Necesito que esto sea real y que, por otro lado, también sea duradero. Simplemente quiero que seas así siempre. Simplemente quiero que tomes consciencia de cuál es tu auténtico papel en el jardín del Edén.

     Seguiré sin pedirte nada. Nunca. Seguiré guardando silencio e intentando que nuestra extraña relación se normalice. Sé que no puedo pedir lo imposible. Que hay cosas que jamás sucederán. Que tu comportamiento no terminará de evolucionar por completo. Pero sé que los milagros existen y que ocurren cuando menos te lo esperas. Así pues, ¿debe mi esperanza permanecer ardiente? ¿O por el contrario, debo dejar que se consuma hasta que vuelva a suceder un nuevo milagro y el fénix renazca de entre sus cenizas? Ahora mismo quiero vivir el momento. Ahora mismo quiero dejar de contener las lágrimas. Quiero que la felicidad me invada. Quiero que este momento tan mágico se grabe a fuego en mi memoria por siempre.

     Ojalá seas capaz de entender mis pensamientos. Ojalá seas capaz de ver lo que yo veo o de sentir lo que yo siento. Ojalá seas capaz de reflexionar y llegar a una reveladora conclusión. No te estoy pidiendo que vuelvas a hacer esto de un modo forzoso, ni mucho menos. Simplemente espero que valores mis palabras y mis emociones... Pero hasta entonces, déjame alimentar mis sentimientos de felicidad con ilusiones y amables palabras de alegría y sorpresa.