» Deseos de lamentos y redención.

Ojalá pudiera ser lo suficientemente fuerte para confesarte todo lo que guardo dentro de mí. Ojalá fuera tan sencillo mirarte a los ojos y decirte la verdad. Ojalá existiera en un lugar donde ninguno de mis actos fueran juzgados. Ojalá... todos mis deseos se hicieran realidad. Los ruegos a aquel Ángel Guardián dejaron de tener valor alguno para mí. ¿Cómo podía continuar viviendo en un mundo tan surrealista y suplicar clemencia por mis pecados? ¿Cómo podía continuar con una mentira que me costaría un corazón verdadero? ¿Cómo podía continuar exigiendo un amor que jamás fue real?

Hoy es uno de esos días de arrepentimiento. Sí, así es. Hoy es uno de esos días en los que me gusta estar oculta en mi guarida y reflexionar sobre todo lo que nos ha pasado. Así pues, miles de preguntas inundan mis pensamientos. ¿Te echo de menos? ¿Quiero estar contigo realmente? ¿Tomé la decisión acertada? Intento por todos los medios responder a mis propias incógnitas, pero es entonces cuando me encuentro con sentimientos contradictorios, pues una parte de mí ansía con locura estar a tu lado a pesar de todo y la otra parte anhela con todo su ser escapar de tus garras.

Mentiras. Engaños. Juego tóxicos que elaborabas sin darte cuenta para destruirme. Ojalá hubiera encontrado el momento para sincerarme del todo contigo y haberte contado la verdadera historia que oculto bajo llave en mi corazón. Mentiras. Engaños. Ojalá nunca hubiera sido así de ingenua e inocente. Ojalá hubiera sabido poner fin a la tortura, a tu tortura silenciosa. No... Ojalá hubiera existido un auténtico Ángel Guardián que me hubiera despojado de la venda cegadora y me hubiera advertido de todo el mal que estaba apunto de vivir a tu lado.  

Y es que a veces no sirve de nada arrepentirse, pero no puedo evitar sentirme culpable por todo. Sentirme culpable por no haber sabido protegerme a mí misma de ti. Y puede que de nada sirva formular estas palabras, pero siento en lo más profundo de mi ser que debo de exteriorizar todos estos sentimientos que se me escapan de mi control Así que sí, hoy es un día de reflexión. Puede que no sea de arrepentimiento en el fondo, pero sí de oscuros pensamientos. No sé qué sacaré de todo esto, pero sé que me sentiré mucho mejor alejando de mí todas estas emociones que fuiste envenenando poco a poco sin darte cuenta. 

Quiero creer que tomé la decisión correcta. Quiero creer que fue por mi bien. A cada día de pasa mis delirios se hacen más poderosos y sé que me estoy adentrando de lleno en un sendero peligroso que me llevará a la angustia y a la total destrucción, pero aún así creo con firmeza que al final del camino una pequeña luz me otorgará el perdón que anhelo con todo mi corazón. No quiero convertirme en el mismo monstruo que tú. No quiero marchitarme por dentro y por fuera de la misma manera en el que tú lo hiciste. Quiero paz. Quiero tranquilidad y armonía. No quiero continuar cayendo en tus redes envenenadas y crueles.


Ojalá pudiera ser realmente fuerte y despojarme de tu recuerdo.
Ojalá pudiera ser sincera conmigo misma y liberarme de tus cadenas.
Ojalá pudiera convertirme en el hielo indestructible.

3 comentarios:

  1. que hermoxa llena de dudas...
    esas dudas, esos miedos, esas cadenas nos hace ser lo que somos ahora, ¿no te gusta como eres? quizás no le importe o le suba el ego pero es magnífica
    ¿quiend ganaria en una pelea entre chui y R2-D2?
    romance anonymus

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Recuerda que tener dudas no son hace débiles, sino reflexivos. A veces es bueno encontrarse en ese estado de desconcierto justamente para hallar el coraje necesario para conocernos a nosotros mismos y afrontar todo tipo de obstáculos que están por llegar. Debemos ser cautos y decisivos para poder así tomar las decisiones correctas y no permitir que nada ni nadie nos haga caer al abismo profundo del fracaso.

      Eliminar
    2. que sabia, es una pena las personas muy sabias an sufrido mucho, no respondiste a la pregunta.
      Path of the Wind.

      Eliminar