» Recuerdos de una pasión cuasi enterrada.

Muchas han sido las veces en las que me he preguntado las mismas preguntas. Muchas han sido las ocasiones en las que me he consumido en tu mirada. Recuerdos de una vida lejana que creía que ya nunca más iba a poder recuperar. Recuerdos de unos sentimientos que pensé que había logrado enterrar bajo tierra. Pero no, eso nunca. Jamás iba a poder liberarme de mis fragmentos de memoria. Jamás iba a poder esconder la temible realidad del pasado y olvidar todo ese sufrimiento grabado con fuego en mi piel. Un rostro que se muestra indiferente hacía él, pero que por dentro no hace más que arder de pasión verdadera.

Así eran nuestras vidas, o al menos eso es lo que conseguía recordar vagamente. Sentada en la silla. No, más bien atada a ella. Sí, así es, una vez más me encontraba a disposición de un hombre cuyo rostro no conseguía reconocer, cuyo nombre no conseguía acordarme. Sumisa y excitada, me encontraba en la silla del placer esperando su próximo movimiento con expectación. No podía hacer nada, tampoco quería hacerlo, es decir, poner resistencia a lo que estaba apunto de suceder. ¿Por qué? Sencillamente porque estaba disfrutando de todo aquello. Se trataban de recuerdos que inundaban mi cabeza fugazmente cuando la noche caía. Siempre los mismos pensamientos de cuando me encontraba desnuda en aquel asiento. Tampoco era la primera vez que sucedía algo así. No era la primera vez que a mí mente venían imágenes aún más impactantes sobre toda esa parafernalia erótica.

Recuerdo también aquellos sentimientos, aquel disfrute intenso en el momento crucial de la noche. Sin embargo, sigo sin poder recordar cómo había llegado a esa situación o quién era realmente esa persona que tenía en frente de mí. Lo único que podía hacer era esperar sentada en esa fría silla hasta que él decidiera tocarme. Un rostro que me cuesta recordar, un nombre que no consigo descifrar. Pero eso sí, los ojos verdes envidia que no dejaban de observarme con lascivia... Sí, aquellos ojos que juraría que antes había conocido. 

Aún todavía siento cómo la piel se me eriza cuando intento recuperar ese recuerdo. Sus labios bajando lentamente por mi cuello y sus manos acariciándome los muslos. Es extraño, ¿verdad? Puedo recordar las sensaciones, pero no su rostro. Soy capaz de visualizar en mi memoria cómo me embestía fuertemente con su miembro mientras yo intentaba ahogar mis gemidos. Sigo sintiéndolo tan profundo y cálido como si le tuviera entre mis piernas en este  mismo momento. Así pues, esa frustración comienza a invadir mi cuerpo. Odio no poder desvelar ese rostro, pero al mismo tiempo una pasión irrefrenable se adueña de mi alma. Es así cómo consigo sucumbir a los encantos morbosos del momento y me dejo llevar por la excitación. 

Hay ocasiones en las que soy capaz de recrear en mi soledad aquella escena. Enciendo las velas, me acomodo entre las sábanas carmesí y comienzo a hacer uso de mi propio cuerpo. Da igual si no puedo recordar esa cara borrosa, he llegado a ese punto en el que ya no quiero, ya no necesito enfadarme por no poder reconocer a ese hombre. Estoy aquí, recordando algo mucho mejor que eso. Me encuentro recordando las sensaciones y recreando ese placer, pues soy capaz de sobrevivir sola a las tentaciones más excitantes. Sus labios bajando lentamente por mi cuello y sus manos acariciándome los muslos. Su lengua jugando con mi sexo y sus miradas penetrantes en busca del orgasmo. Así es mi vida ahora, o al menos así quería que fuera. Sí, así es, una vez más me encontraba a disposición de un recuerdo, el cual estaba apunto de consumirse por mi lujuria. Sumisa y excitada, me encuentro en la silla del placer, en la cama carmesí, esperando mi próximo movimiento con expectación, esperando que mis manos actúen por sí solas. No podía hacer nada, tampoco quería hacerlo, es decir, poner resistencia a lo que estaba apunto de suceder. ¿Por qué? Sencillamente porque estaba disfrutando de todo aquello.


Pero lo mejor de todo era que... esto no hacía más que empezar.

4 comentarios:

  1. Hola!
    Acabo de descubrir tu blog por la iniciativa Seamos seguidores. Ya te sigo y te estaré leyendo :)
    Te dejo el link del mío y te animo a que te pases: https://heaveninbooks.blogspot.com.es
    Un besito.

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    1. Te doy la bienvenida, Selena. Espero que este lugar sea de tu agrado y que te animes a seguir explorando cada rincón del jardín del Edén. Yo por mi parte aceptaré tu invitación y te daré el feedback que mereces. Nos estaremos leyendo, querida.

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  2. Hola, soy Sarai del blog Soy Invenciblee.

    Participo en la iniciativa de "Seamos Seguidores"
    ¿Nos seguimos? Te dejo mi entrada:

    https://soyinvenciblee.blogspot.com.es/2017/11/iniciativa-seamos-seguidores.html

    TE ESPERO ��

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    1. Hola, Sarai. Bienvenida a mi pequeño santuario. Espero que te guste el contenido que ofrezco y te invito a que explores el jardín del Edén. Muchas gracias por haberme avisado de que formas parte de la iniciativa Seamos Seguidores. Enseguida me pasaré a darte feedback. ¡Un fuerte abrazo!

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