» La profunda llamada del alma.

"Cuando es el placer lo que nos consume"     

     Esa mirada bella y oscura. Esa mirada ardiente y lasciva. No habría adjetivos en el mundo suficientes y adecuados para poder definir tu rostro. Esa mirada de ojos envidiosos que me observa a cada paso que doy. Esa mirada de amor traicionero que me persigue adondequiera que voy. Y es que tanto tú como yo sabemos que ya no hay escapatoria ninguna para nuestros pecados. Nuestras almas, si es que realmente nos queda alguna, se están marchitando segundo tras segundo hasta consumirse por completo. La hora de la rendición ha acabado, pues ya no hay vuelta atrás y estamos transformando nuestros deseos en verdaderos placeres de pecado.  La unión será nuestro fuerte, o eso es lo que pensamos. El tiempo de mirar atrás y arrepentirnos de nuestros actos se ha acabo. Así que ven, acércate un poco más a mí. Disfrutemos juntos de las delicias del jardín del Edén.

    El deseo. La pasión. Gemidos por doquier. ¿Qué más quieres? El deseo. La pasión. Son los únicos elementos que hacen que la llama siga ardiendo vivamente.  Tu mirada en la mía. Tus manos sobre mis senos. El calor de tu aliento sobre mi ombligo. Siempre es lo mismo, sí, pero es así, ahora lo entiendo. Esto es por lo que hemos nacido. Este es nuestro verdadero propósito y este Elíseo nos lo quiere facilitar.

     Baila, gira, baila, baila. La princesa atrapada en su bola de cristal dando vueltas sin parar. Imaginando así un mundo en el que poder olvidar todo el daño que le fue causado hace mucho, mucho tiempo. Baila, baila, atrapada sin poder salir mientras que sus recuerdos la van consumiendo. Una doble vida, una doble princesa dentro de la bola de cristal. Dos mentes que sueñan con una salvación, con una escapatoria a sus torturas. Un mismo cuero, dos caras de una misma moneda.



     Y volvemos al placer. Sí, ese que nos consume con cada orgasmo. Mientras estamos entregando nuestros cuerpos desnudos el uno al otro en mi cabeza se va disipando esa nube de dudas, de preguntas sin contestar hasta quedar por completo en blanco. Es entonces y sólo entonces cuando una nueva voz, mucho más familiar de lo que yo podría imaginar. Una voz que pide auxilio. Un llanto teñido de sangre. Una princesa atrapada en una bola de cristal que baila y gira sin cesar esperando a que un ángel guardián la venga a rescatar. Es entonces cuando no puedo evitar detenerme en seco ya que los dolores de cabeza vuelven a apoderarse de mi mente. Parece ser una enfermedad de la que jamás podré liberarme. 


     Arremetes violentamente contra mi sexo mientras vas susurrando mi nombre. El placer es grande, pero mi deseo por conocer la verdad aún más. Una pequeña lágrima de recuerdos acaricia mi mejilla. Mientras este placer nos va consumiendo esa voz me va pidiendo ayuda, esa princesa busca su otra yo. Así pues, me entrego por completo a tu causa, Edén. Me dejo llevar por las emociones y dejo que toda esa pasión y deseo me controlen. Porque mientras estoy aquí, a tu lado, disfrutando del pecado, hay otra yo en algún lugar del paraíso que vive atrapada y atormentada entre sábanas rojas, en la bola de cristal danzando y girando sin cesar. ¿Una advertencia tal vez? Aunque mi cuerpo quiere ser entregado al clímax, mi mente permanece en otro lugar intentando buscar a esa dama teñida en llantos de sangre. 



La música empieza a sonar y una nueva lucha entre cuerpo y mente acaba de comenzar.

4 comentarios:

  1. Hay veces que la mente no deja concentrarse en otra cosa... :S

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    1. Así es, querida. Pero debemos intentar luchar siempre. Un beso y gracias por dejarnos tu confesión.

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  2. ¡Hola! No olvides pasarte por mi blog Juego de Cartas el día 1 de octubre, tendrás un premio esperándote ^_^
    Un beso! ♥

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    1. Muchas gracias por avisarme, Shenia. Lo tendré en cuenta y me pasaré a verlo. Un saludo.

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