» Los enigmáticos besos del ángel guardián.

Durante tantísimo tiempo me había sentido perdida, muy perdida, sin saber cómo había olvidado el rumbo de una existencia ilusoria. Me sentía vacía por dentro. Me sentía sucia y manipulada por fuera. Durante casi una eternidad la ansiedad me había acompañado todas las noches de luna de llena... Hasta que ese momento se acabó. Mucho había sentido. Mi corazón se había marchitado y mis ojos no eran capaz de ver con claridad... Hasta que ese momento se disipó por completo.

Ahora me encontraba viva. Me encontraba ardiente entre tus brazos. Me había despojado del monstruo que habitada en mi reino. Me sentía por fin libre. Y es que, puede parecer una locura, pero jamás me había sentido tan unida a otro ser de mi misma naturaleza. Sin esperarlo o desearlo, una nueva presencia, la cuál creía perturbadora en un principio, se había convertido en el ángel guardián que durante tantísimo tiempo estuve buscando. Al fin mis ruegos y llantos habían sido escuchados.

La mañana se presentó cálida y amable. Mis ojos aún permanecían cerrados y una suave brisa acariciaba mis mejillas. Me sentía en paz. Un dedo se posó en mi rostro y me acarició delicadamente, muy despacio. A pesar de estar dormida, pude escuchar su suspiro cerca de mi oído. "Eres preciosa", dijo la voz, una voz que yo jamás había escuchado, pero que sin embargo encontraba muy familiar. 

Hacía tantísimo tiempo que no escuchaba palabras tan hermosas... 

Unos labios carnosos comenzaron a besarme pausadamente. Eran pequeños roces que provocaban en mi grandes estremecimientos. Ahora me encontraba viva. Me encontraba ardiente entre tus brazos. Aún sin abrir los ojos, lo abracé. Una grandísima sonrisa de oreja a oreja se podía contemplar claramente en mi semblante. Estaba siendo la protagonista de un sueño, un cuento de hadas en el que ningún mal me perseguía. Y nuevamente, lindas palabras fueron susurradas a mi oído. Aquel ser pronunció mi nombre y me agarró con fuerza. Era libre. Me sentía protegida. Mi ángel guardián me había encontrado.

No quería que la magia se rompiera, por lo que no abrí los ojos en ningún momento. Me sentía tranquila, feliz. Mi cara se iluminaba cada vez más y más. El ángel guardián me tenía rodeada y me estaba premiando con grandes besos apasionados por haber sobrevivido a tantas penurias. Al fin había alcanzado mi recompensa. Aquellas palabras tan hermosas que iban acompañadas de mi prohibido nombre no cesaban. Y me encantaba. Ojalá esta sensación de bienestar durara para toda la eternidad... No sabría explicar con palabras lo que estaba sintiendo en ese momento. Tantos sentimientos y emociones que florecían de mi interior en cuestión de segundos. Ya no tenía por qué temerle a nada o nadie.

De muchas formas se me había presentado las señales que me conducirían hasta el ángel guardián: en forma de búho, de rosa, de ciervo, de arco iris... Pero nunca me produjo tanta satisfacción que la de un ser con voz masculina y dulce como era la suya. "Jamás abras los ojos en mi presencia, Pandora... Pues para ver más allá de la oscuridad primero debes de adentrarte en él", y entonces... los abrí. Abrí los ojos y solo estaba en compañía de la mariposa. ¿Y el ángel guardián? ¿Adónde había ido? ¿Se trataba nuevamente de un sueño al que no me conduciría a ninguna parte? Otra tenía miles de preguntas sin respuesta, sin embargo, algo dentro de mi ser me afirmaba que tarde o temprano tendría un nuevo reencuentro con él... 

Y quién sabe, 
tal vez la próxima vez aquellos besos, caricias y palabras 
podían llegar a ser más... apasionados.

8 comentarios:

  1. Hola! Tus letras son realmente emocionantes, tus delirios ser[an parte de mis lecturas favoritas :) Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bienvenida al jardín del Edén. Me alegro mucho de que te gusten mis delirios. No olvides suscribirte para recibir todas las actualizaciones y disfrutar de ellos. Mil gracias por dejar un comentario. Un abrazo fuerte!

      Eliminar
  2. Me ha dejado pensando el texto... Muy interesante.

    Un besote!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. Me alegra poder verte por mi jardín del Edén. Espero que nos volvamos a ver pronto. Un beso muy grande!

      Eliminar
  3. Hola!
    Me ha gustado mucho tu relato, es bastante interesante.
    Por aquí me tienes y me verás seguido.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bienvenida al jardín del Edén, Isabel. Me alegra mucho que al final hayas decidido pasarte por aquí, es una grata sorpresa. Espero que te gusten el resto de delirios y que podamos conocernos un poco más. Un beso muy grande, amiga!

      Eliminar
  4. Además de intentar aprender a escribir mejor fijándome en ti también me gustaría poder adquirir, aunque sea un poco de esa pasión que te identifica. No tengo tanta fuerza y lo sé, lo he sabido siempre pero no dejo de intentarlo en la medida que puedo alcanzar. Por ahora voy saliendo, con alguna herida, pero las voy sanando. Pandora te deseo una hermosa tarde y que tu paso por la vida siga siendo tan extraordinario.
    El Fantasma

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No podía sentirme más halagada en estos momentos con tus bonitas palabras, en serio. Muchas gracias por dejar una confesión tan motivadora como la tuya. Te animo a que continúes buscando tu pequeña luz, a que sigas buscando dentro de ti misma la pasión que piensas carecer, pues muy en el fondo todos guardamos una pequeña llama. Ojalá la tuya salga al exterior pronto con mucha dicha.

      Eliminar