» Más allá del crepúsculo.

     En la lejanía, en el horizonte. Más allá de las fronteras del paraíso, del Edén. Una fuerza mayor arrastraba mis pies hacia lo desconocido. En la lejanía, en el horizonte. Más allá de las fronteras del Edén. Podía sentir cómo mis piernas caminaban sutil y lentamente por la hierba, descalza. Era una sensación bastante agradable, sentir la frescura de la esencia de la naturaleza me hacían darme cuenta de lo viva que estaba, de lo llena de emociones que  guardaba mi alma. Allí, en el horizonte, donde el sol se escondía, era adonde tenía que ir. No estaba segura si era algo que deseaba realmente o si era un instinto que me guiaba por sí solo. O puede que tal vez fuera otra cosa. A lo mejor era la propia Madre Naturaleza quien me estaba guiando por ese sendero frondoso y verde. Tal vez eran los propios susurros del viento quienes me decían que caminara sin miedo y que jamás mirase atrás. Había tantas posibilidades. Ahora me encontraba en un mundo lleno de posibilidades. Caminando. Caminando. En la lejanía, en el horizonte. Más allá de las fronteras del paraíso, del Edén. En la lejanía, en el horizonte. Nuevos secretos me estaban esperando y pedían a gritos ser desvelados. 

Lo podía percibir. 
Lo podía sentir muy dentro de mí.

     El camino parecía ser eterno. La suave brisa del viento poco a poco iba a dejar de escucharse, de sentirse. El aire iba a detenerse en seco, a congelarse, en cualquier momento. La hierba iba a dejar de estar fresca. Hubo un momento en el que parecía que podía suspenderme en el aire. Hubo un momento en el que el sol quiso esconderse detrás de las colinas para no volver jamás. La vida en Edén se detenía por completo. El sendero de lirios rojos se tornaba más estrecho y largo a la vez. Tan sólo una luz cegadora y azul se divisaba en ese horizonte, en esa meta que yo pretendía alcanzar. No sé muy bien de qué se trataba, pero no tenía miedo. Ya no era capaz de saborear el horror. Había derramado demasiadas lágrimas de sangre que ya no podía volver a pensar en esa sensación de terror que sé que viví tiempo atrás.


     Bailo. Mientras, tarareo una melodía que presiento que conozco mucho más de lo que pienso. Bailo. Bailo al ritmo de mis cantares mientras me dirijo a ese horizonte, porque es esa luz poderosa que me está trayendo, que me está llamando por mi nombre, Pandora, Pandora. Y mientras avanzo con pasos pequeños soy testigo de cómo cada uno de los lirios del sendero se van oscureciendo. Parece que fuera el propio color quien se marchita, en vez de la forma y la esencia, por lo que aún soy capaz de oler las flores del paraíso. En la lejanía, en el horizonte. Más allá de las fronteras del paraíso, del Edén. 

Y mi cuerpo se agita.
Y el camino se hace más pequeño y estrecho por cada paso que doy.

     Las horas parecen congelarse, si es que el tiempo realmente existió en el Edén. Mi cuerpo parece despojar mi alma de su lugar. Es entonces cuando, sin imaginármelo, la tierra comienza a temblar. Me detengo en seco e intento aferrarme a algún elemento que me ayude a mantener el equilibrio. La tierra se agita cada vez con más fuerza y en esta ocasión sí se marchitan los lirios. No entiendo qué es lo que está pasando. La luz del horizonte ahora brilla con más fuerza. Me está llamando con más énfasis, Pandora, Pandora. El cielo está llorando desconsolada. Derrama lágrimas agrias del color del fuego. Caen sobre mi piel y dejan una marca, una leve quemadura. La tierra no deja de temblar. El camino hasta la luz parece alejarse más aún, sin explicación. Mi corazón late con intensidad, tal vez con demasiada intensidad. ¿Pero qué es lo que puedo hacer yo? Las nubes se disipan por completo y todo se vuelve negro. El sol ya no quiere acariciarnos con su calor. La tierra se fragmenta y la gravedad parece desaparecer. 

La luz se apaga.
Todo se vuelve negro.

     Una última exhalación para volver a morir para siempre. Un último suspiro para, a continuación, cerrar los ojos y no volver a abrirlos nunca más. Un corazón que deja de latir. Una mente que deja de pensar. Un cuerpo que queda vacío de todo sentimiento. ¿Será este el precio que tengo que pagar para encontrar la salvación? ¿Acaso el ángel guardián material no existe? ¿O es que acaso estaré destinada a divagar sola y errante por el jardín de los pecados? Cantaré  hasta que la oscuridad duerma, sólo entonces, podré ir a ti, Luz Divina, y podrás revelarme todos los secretos del sol. Así pues, espero poder despertar algún día de esta locura. Y cuando lo haga, cuando logre entrar en razón podrás responder a todas mis preguntas. 

     Y entre pensamientos y ensoñaciones logro despertar de una pesadilla, de lo que parece que es una pesadilla. Pero todo está negro. No sé realmente qué es lo que ha pasado o dónde me hallo. ¿Se habrá apagado por completo la luz? ¿Habrá muerto la curiosidad? No obtengo respuestas. Nunca las obtengo. La tierra ha dejado de temblar y cuando parece que puedo suspirar aliviada una pequeña luz comienza a parpadear a mi alrededor. Giro la cabeza. Hacia un lado y luego hacia el otro. Pequeñas luces del color del agua comienzan a originarse a mi alrededor. Bailan. Están bailando para mí. Me pongo en pie y decido seguirlas. Entonces, vuelvo a escuchar mi nombre, Pandora, Pandora. Alguien me está llamando. Con tímidos pasos me adentro en esa oscuridad acompañada de las luces de agua, en busca de esa enigmática voz. Camino. Camino lentamente. Una historia que se vuelve a repetir. En la lejanía, en el horizonte. Más allá de las fronteras del paraíso, del Edén. Mis pies comienzan a sentirse húmedos y cada vez el camino está más iluminado gracias a las luces de agua. La oscuridad se va levantando poco a poco y descubro así qué es lo que hay más allá del crepúsculo. Un hogar, una guarida. Un secreto, unas respuestas. Al fondo vuelvo a divisar una nueva luz cegadora. Es ella quien me llama, es ella quien me atrae con su fuerza. 

Unos pasos más...
Y podré descubrir qué es lo que hay más allá de las fronteras del Edén.
... cuando el crepúsculo cae sobre nosotros.


17 comentarios:

  1. me encanta
    tu blog
    TU PERSONALIDAD
    y como escribes
    he leido muchisimas entradas y te sigo joder! ME ENCANTA !
    pasate, seria un honor :3
    http://fearles13.blogspot.com.es/

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  2. Muchas gracias ambas por pasaros por aquí y comentar. Espero que os haya gustado y que volváis pronto a leer nuevos delirios. Gracias por el apoyo, de verdad.

    Un abrazo a las dos.

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  3. Que bonito escribes :) la narrativa mas linda que leí. Beso.

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  4. Muchas gracias, Pamshita, por el apoyo. Espero volver a verte por aquí pronto. Un beso.

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  5. Acabo de descubir tu blog y la verdad es que me encanta. Joder, como escribes tan bien. Te invito a que te pases por mi blog y que me sigas si te gusta como yo he hecho. Un beso muy fuerte!

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  6. Me encanta cómo has lo has narrado todo. Sencillamente perfecto^^
    Besos :)

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  7. Muchas gracias a ambas por los comentarios. Me alegra mucho saber que os ha gustado este delirio. Tengo la sensación de que pronto habrá más...

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  8. Aww me encanto! especialmente esas frases sueltas que le dan como un toque "mágico" por decirlo de alguna manera. Sigue así!

    Te invito a mi blog!
    Besos! <3

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  9. Hola Pandora! En mitad de mis estudios, he decidido pasarme a leerte, y como siempre me has sorprendido enormemente. La profundidad de los temas que tocas, y la forma en que introduces al lector es impresionante. En está ocasión, y me disculpo sí entendí mal, no has transportado hasta el comienzo de nuestra existencia, cuando eramos puros, y caminábamos por los senderos del paraíso, luego llega el cambio, la materialidad, es decir, la vida. Los traspies, nuestras caidas, y el brillo en el horizonte, que representa la esperanza y la llamada que ha todos nos llega, debido a que no estamos solos. La desesperacion de nuestra protagonista, y el camino cada vez más angosto, y este es el indicio de que la mayor de todas las pruebas se acerca. La obscuridad total, el miedo,y luego del pedido de ayuda, la respuesta. Sinceramente, me he sentido muy identificada, porque en más de una ocasión he caído en ese estado de temor e incertidumbre. Me ha encantado lo de las gotas de agua :) Y luego el proseguir de nuestra protagonista que no se ha rendido, y mientras no perdamos la fe, en el horizonte siempre podremos ver esa luz, y escuchar esa voz que nos guia hacia lo bueno, y puro otra vez. Nuevamente, me disculpo sí he entendido mal, pero eso es lo que sentí al leerte.
    ¡Hasta pronto!

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  10. Muchas gracias, Chica en llamas, por tu comentario. Lo único mágico de mis delirios sois vosotros quienes me alimentáis con vuestros comentarios y apoyo. Espero verte más a menudo por aquí.

    Gisel, querida, muchas gracias por volver a adentrarte en el jardín del Edén, pero antes de nada decirte que muchos ánimos con tus estudios. Estoy convencida de que podrás con ello sin problemas. Y siguiendo con tu comentario, debo confesar que has dado una de las mejores interpretaciones de este delirio. Incluso yo misma me he quedado anonadada de todo lo que soy capaz de transmitir y de la bonita interpretación que has hecho. Me has conquistado, de verdad te lo digo, Gisel. Ha sido uno de los mejores comentarios que me han dejado en todos estos años de vida en Blogger. Muchas gracias por ser tan sincera conmigo y expresarte tan libremente. Tus opiniones y sugerencias son siempre bienvenidos. Espero poder seguir contando contigo más adelante y poder seguir sorprendiéndome de comentarios tan bonitos como el tuyo. De verdad, mil gracias.

    Un beso y un abrazo muy fuerte a ambas.

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  11. Nunca rechazo una taza de té y menos si esta invitación viene del jardín del Edén. Muchas gracias
    Blanca de JUEGO DE SABORES

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  12. Muchas gracias por aceptar mi taza de té. Espero que sea de tu agrado, Blanca.

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  13. Me encanta tu blog!!!!
    Ya he dejado mi huella XD
    un beso!

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  14. Muchas gracias, Silvia. Espero que sigas disfrutando de los delirios. Un beso.

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  15. Tienes una maneta hermosa de escribir^^
    Un beso

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  16. Muchas gracias, Claudiettha. Siempre da ánimos leer tus comentarios.

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