» Breve encuentro con el diablo.

     Me he levantado con el cuerpo cubierto de sangre y cicatrices. Me he despertado encima de un lago helado. Un lago que no tiene fronteras. ¿Tierra? A kílómetros, posiblemente. Ya no siento frío sólo dolor. Me duele todo el cuerpo de un modo muy intenso. Es un dolor parecido al de aquel día, sin duda. Intento orientarme y pensar con claridad, pero me es imposible, pues este dolor puede conmigo y parece que no tiene intenciones de cesar. No soy capaz de razonar, pero, ¿cuándo he sido yo capaz de hacer eso? No sé de dónde ha salido tanta sangre, cuál es su origen y tampoco sé a qué se deben estar heridas y marcas en la piel, cicatrices que hieren mi alma y, las cuales, existe una probabilidad de que permanezcan para la eternidad en este cuerpo blanquecino, en este cuerpo de pecado. Ahora intentaré ponerme en pie y buscar una salida a esta inexplicable pesadilla de color rojo. Ahora intentare combatir contra mis penas y buscar un lugar donde poder obtener mis respuestas.

¡Oh, alma pendenciera!
 ¿Por qué no logro encontrar consuelo a mi angustia?

¡Oh, alma pendenciera! 
¿Por qué no logro recordar mis actos?

   
   Por mucho que camine por este lago no logro encontrar tierra. Temo que no aguante mi cuerpo. ¿Y si caigo?¿Sentiré frío?¿Me ahogaré? Pasa el tiempo, cae la noche. Mis pies empiezan a sangrar. No sé por qué. Y en la lejanía, una casa de madera. En medio de la nada, una casa de madera. En el horizonte, una casa de madera.

   Y el humo brota de la chimenea. ¿Quién habitará en una casa en medio de la nada? Entro. No hay nadie dentro. No vive NADIE ahí. La chimenea está encendida. Hace calor. Y sólo hay una única habitación. Una gran cama redonda con unas enormes mantas rojas de seda que la cubren se ubica en el centro de la casa, delante de la chimenea, la cual capta toda atención de invitado por sus grandes dimensiones. Sin embargo, lo que realmente llama MI atención es la sangre por todo el suelo, incluso en la pared. Probablemente las mantas de la cama no son rojas... tan rojas. Deduzco que algo tuvo que ocurrir aquí, en este lugar. Es entonces cuando, de nuevo, todo mi cuerpo empieza a doler. ¿Por qué? No lo sé.

    Me mareo, no una, ni dos, ni tres, sino cuatro veces y caigo rendida encima de la cama. Sangro. Cierro los ojos y, ¿qué veo? Multitud de hombres mutilando mi cuerpo. Dolor. Sangre. Cuando despierto de la pesadilla te encuentro a ti acariciando mi sangriento cabello. No me mires con lascivia, pues ya no te necesito para saciar mi lujuria, recuérdalo. Pero aún siempre sigues intentando conquistar este corazón vacío con falsas palabras de, lo que llamas, amor. Pero aún así sigues acariciándome cada noche con la yema de tus dedos tan ardientes y tan pasionales. Y es que te encanta jugar siempre al mismo juego. ¿Pero es que no te cansas nunca? ¿Es que no te das cuenta que esto nos llevará a la misma condena de siempre? 

   Me besas. No escuchas mis palabras. Te beso. Me acaricias. Mis palabras son siempre en vano. Me tomas. Sangro. Gimes. Despierto. No estás. De nuevo me hallo ensangrentada encima del hielo. ¿Qué ha pasado? Sangre por todos lados. ¿Y sabes qué? Vuelta a empezar. Porque siempre se trata de la misma historia. Porque siempre volvemos al mismo punto de partida. Porque, queramos o no, estamos destinados a recordar todo nuestro pasado, todo nuestro oscuro pasado. Es él quien nos persigue y trae la desgracia. Porque ni si quiera en el mundo más perfecto conseguiremos ser felices de verdad u obtener las respuestas que buscamos con tanto anhelo.

12 comentarios:

  1. Niña amo lo que escribes, por no decir que me pone muy cachonda o///o

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    1. Muchas gracias por el comentario, Sary. Siempre es bueno saber esas cosas ♥

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  2. Precioso texto, Pandora, me ha encantado, como siempre ♥

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    1. Gracias, Shenia. Espero que vuelvas a pasearte por el Edén porque pronto habrá nuevas sorpresas. Disfruta al máximo de tu estancia. Un beso, hermanita.

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  3. De nuevo me vuelvo a enamorar de cada una de tus palabras, tus textos siempre consiguen gustarme y despertarme sentimientos.
    Un beso

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    1. Siempre es bueno saber la opinión de mis lectores y me parece fantástico el hecho de que te haya gustado y hayas podido sentir algo leyendo este delirio. Muchas gracias por el comentario. Espero que sigas disfrutando de cada uno de los delirios, porque pronto habrá nuevas sorpresas, las cuales espero que sea de vuestro agrado. Un abrazo muy grande, Claudiettha. Espero que nos volvamos a leer pronto.

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  4. Este ha sido precioso. Gran trabajo ^^

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    1. Me alegra mucho saber que te ha gustado. Espero que te agraden los próximos delirios que están en camino. Un beso.

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  5. Qué emocionante, que pasional, que macabro, que sádico...¿qué decir? lo amo *.*

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    1. Me alegra mucho saber que te ha gustado. Pronto veremos nuevas sorpresas por aquí que espero que también te gusten. Un beso muy grande, amiga.

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  6. ¡Hola!
    Me encanta tu blog, sin palabras! ;)
    Te he añadido a mi blog (http://irenejunco.blogspot.com.es/) y me seguiré pasando por aqui para emocionarme y disfrutar leyendo cada una de tus entradas.

    Besitos, te esepero por mi blog!

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    1. Bienvenida al jardín del Edén. Muchas gracias por el comentario. Espero que disfrutes mucho de los delirios y que no te pierdas las nuevas sorpresas que están por llegar. Gracias por añadirme a tu blog y ojalá nos volvamos a leer pronto de nuevo. Un beso muy grande.

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