» Una lágrima para el viento.


            "Cuando mis susurros se tiñen de sangre"

Así pues, exhalo mi último suspiro. Así pues, cierro los ojos para abrir mi mente a la oscuridad que me rodea. Ya no hay lugar para el recuerdo. Ya no hay tiempo para pensar en todas las sonrisas regaladas a los demás. Simplemente, hay que dejar de existir. Hay que dejar de pensar en complacer a todo el mundo y ser un poco más egoístas. Nuestro alma nos pide a gritos una vía de escape hacia un mundo mejor, hacia un mundo en el que podemos ser nosotros mismos y poder, simplemente, ser.

Recuerdo el manto carmesí que utilizaba para arroparme todas las noches. Recuerdo las suaves caricias por mis mejillas justo antes de irme a dormir. Esos verdes ojos penetrantes y brillantes que me observaban mientras intentaba entrar en trance, mientras intentaba salir de mí misma para poder explorar el mundo exterior y encontrar la auténtica realidad. Todo eso queda ya muy lejano, pero aún así, aquí estoy, intentando llegar más allá de mis posibilidades.

A veces siento que ese alma que tanto nos caracterizaba había sido arrojado al fuego y que era por eso que ya no éramos capaz de ser por completo. Los recuerdos no eran más que ilusiones, los cuales los alimentaban día tras días con falsas esperanzas. Sonrisas por doquier a aquellos que pensabas que importabas, a aquellos que pensabas que jamás te darían la espalda. Pero los tiempos cambian y las personas también. Las promesas se rompen y a cada segundo que pasa nuestros corazones se marchitan. Así, sin más. Es la vida. 
Es el destino.

Fui muy ingenua al pensar que las cosas siempre podían estar bien. Fui ingenua al no parar de imaginar un mundo ideal y feliz por siempre. Y de este modo, mi mente se nubla y recibo con los brazos abiertos a la oscuridad que nos atormenta por las noches. Abro mis brazos y la abrazo con nueva devoción como si fuera capaz de salvar lo que queda mi de alma. Una pena inimaginable inunda mi cuerpo. A la vez tan triste como cierto. Ya no hay ocasión para las lamentaciones. Ya no hay lugar para un mundo mejor. Simple y llanamente verdad.

Una lágrima al viento. Una lágrima dedicada a las brisas que una vez fueron y que jamás volverán a ser. Exhalando mi último suspiro justo antes de entregarme por completo a la negra oscuridad, fría y solitaria. Un nuevo hogar donde las ilusiones y la esperanza no existen. Un lugar donde poder desprenderme de los recuerdos marchitos y clamar venganza a todas esas personas que creí que eran y nunca fueron. Un eterno adiós a la vida y una última mirada hacia atrás.

Simplemente sucede que se nos está acabando el tiempo para existir.

6 comentarios:

  1. Muy triste, pero cierto. Todo cambia. Las cosas que creíamos perfectas dejan de serlo. Las personas que pensábamos que siempre estarían a nuestro lado dejan de estarlo. Y así es la vida. Así es el ciclo. Y lo único que nos queda es continuar, seguir nuestro camino a pesar del dolor o la pena que podamos sentir. Un delirio muy profundo, y muy acertado. Sé perfectamente cómo se siente Pandora, ya que últimamente, en cada delirio, me veo reflejada.

    Además, estoy completamente de acuerdo con lo primero que dices, que debemos ser más egoístas y pensar algo más en nuestra felicidad, en lugar de intentar complacer siempre a los demás, pues no siempre ellos lo harían por nosotros. Hace poco escribí una carta relacionada con ese tema, por lo que te doy toda la razón.

    Un beso enorme, Pandora, hermana.

    PD: Preciosa imagen, como siempre :)

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    1. Gracias por compartir con nosotros tu confesión, Shenia. Has resumido muy bien las ideas clave de este delirio. Hay algunas personas que a veces no son capaces de aceptar esa realidad, o no quieren verlo. Luego están las personas que se desviven por los demás, por contentar a todo el mundo o mantener ciertas apariencias ante el resto de individuos que se olvidan realmente lo que es vivir y disfrutar de las capacidades que tiene cada uno.

      No sabes cuánto significa para mí ver que hay gente que se siente identificado con estos delirios y que comprende de qué estoy hablando. Un apoyo así, en los tiempos que corren, cuesta encontrarlo. Hay que pensar más en nosotros mismo y girar el tablero de juego para que las cosas sean cómo nosotros queramos en el momento en el que nosotros lo necesitemos. A veces es difícil llegar a esa conclusión, pero si no pensamos en nosotros mismos no llegaremos a vivir realmente y, lo más fundamental, plenamente.

      Espero que nos volvamos a leer pronto, Shenia.
      Siempre es un placer encontrarme contigo en Edén.

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  2. Es muy triste, espero sinceramente que no te encuentres en una situación parecida ahora mismo. Es como sentir que todo en lo que has creído era mentira y el mundo se desmorona. Pero, como dices, las cosas cambian, y pueden hacerlo para bien.
    Besos

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    1. Muchas gracias por haber dejado tu confesión. Sin duda animas muchísimo con tus breves palabras. De hecho, se las recomendaría a cualquier persona que se encontrara en esa situación. Así pues, espero que sigas disfrutando de este Edén y que vuelvas a dejar una nueva confesión de la que todos podamos disfrutar. Un abrazo muy grande.

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  3. Gobernarnos a nosotros mismos, esa es precisamente la clave para una existencia digna. Cualquiera puede hacerlo, pero no cualquiera es capaz de llevarlo a buen término… porque el proceso se inicia en el espíritu e inunda la mente, y los hay que invierten el orden. Pandora podría decir mucho o seguir cautivado, lo condensaré en Poderoso, porque poderoso es el mensaje que nos regalas.
    El Fantasma

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    1. No podía estar más de acuerdo contigo, Fantasma. Todos debemos de encontrar el poder en nosotros mismos. Todos deben de hallar la verdad, la verdad de que nosotros somos la fuerza, la verdad de que nosotros somos los únicos que decidimos continuar adelante con nuestro cometido. Gracias por compartir, una vez más, una nueva confesión. Espero seguir leyéndote pronto, amigo.

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