» Pequeños pensamientos omitidos.

Es extraño, ¿verdad? Es extraño cómo en algunas ocasiones queremos guardar para nosotros mismos esos pequeños pensamientos que harían callar tantas bocas. Es extraño cómo no nos sentimos con fuerzas para acabar con todos esos rumores y habladurías que recorren desde hace ya un tiempo el jardín del Edén. Es... enigmático, incluso mágico me atrevería a decir. Todavía me sigue asombrando la mente humana. Se supone que yo lo soy. Entonces me parece más extraordinario todavía. Siento que mis delirios me han conducido por un camino sin retorno. Ya no puedo retroceder y mirar atrás. Ya no puedo combatir esta locura. Todos mis pensamientos acerca del por qué de esta enfermedad prefiero guardármelos para mí.

Es extraño cómo me siento. Siento que he estado rodeada de un halo mágico, no sabría explicarlo. Por una parte me he sentido engañada todo este tiempo, traicionada. Pues todo es una ilusión del cual he sido excluida. Sí, efectivamente. Excluida. Me encantaría poder reunir el coraje suficiente como para dar un paso al frente y decir todo lo que pienso. Me encantaría poder ver vuestras caras al escuchar mi verdad, la verdadera realidad que se está viviendo. Durante mucho tiempo creí que formaba parte de vuestro clan, que yo era de la misma condición que vosotros, pero no, jamás fue así. Pasó bastante tiempo hasta que pude darme cuenta de lo que estaba sucediendo.

Mucho tiempo pasó hasta que pude quitarme la venda. 
Mentira. Engaño. Pero sobretodo, exclusión.

Ahogo mis pensamientos. Me los guardo para mis adentros. Los escondo y los oculto bajo llave. Porque, y todos lo saben, que cuando yo empiece a formular ciertas frases, el Edén entero caerá y arderá a causa de mis llamas. Es un secreto bien escondido, bien maldito. No quiero volver a sentirme parte de una farsa. Yo no voy a ser la marioneta nunca más. Es extraño, ¿verdad? Me parece hasta interesante cómo mis sentimientos pueden ser tan contradictorios. Mi percepción ha cambiado. Mis delirios han tomado posesión de mi mente, cuerpo y alma. Ahora lo veo todo con claridad. Si mi labios comenzaran a hablar... ¿Qué sería de este paraíso?

Maldigo. Maldigo una y otra vez. Es todo mentira. Es todo una ilusión. ¿Por qué no me atrevo a expresar lo que siento, cómo me siento? ¿Por qué no quiero hacer despertar a la llama para que arrase con todo? Es... enigmático, incluso mágico me atrevería a decir. Los pensamientos se tambalean y la razón se nubla. Si pudiera decir todo aquello que pienso... si pudiera miraros a los ojos directamente y confesar lo que no sois capaces de ver... Puede que entonces todo llegara a su fin. Y en ocasiones me arrepiento. Me arrepiento de no haber dicho todo lo que no queríais escuchar. Oculté mi verdad. Oculté la realidad. Tragué con fuerza y amargura todas esas palabras que podían herir vuestros pequeños y débiles corazones. 

Omití tantísimos pensamientos por el bien del Edén. Pero... ¿para qué? Aún sigo haciéndome esa pregunta una y otra vez. Nunca obtengo respuesta, para variar. Y aún sigo dudando, impaciente, qué es lo que debo de hacer ahora. ¿Debería de abrir la caja de Pandora? ¿Debería de provocar el fin y la desdicha una vez más? Nadie está a salvo de mi silencio, lo sé. Aún así, miraré el atardecer una última ocasión más antes de tomar una peligrosa decisión. Jamás volveré a sentirme excluida. Jamás volveré a sentirme engañada. Jamás volveré a caer en vuestro juego. Ya no pienso retroceder más, prefiero que mis delirios me consuman y que mis llamas liberen a la verdadera bestia que se esconde dentro de este hermoso cuerpo del pecado.


2 comentarios:

  1. A veces tenemos miedo de expresar nuestros sentimientos, o bien por lo que pueda pensar la otra persona, o bien porque simplemente "sabemos" que no servirá de nada expresar nuestra opinión. He sentido tantas veces esa sensación. Tantas veces que quieres hablar con alguien, decirle lo que piensas, pero otras tantas veces piensas que es una pérdida de tiempo. Y pese a esto, soy de las que opinan que siempre es bueno hablarlo todo, aclarar las cosas e intentar solucionarlas, pero también soy la primera en rendirme cuando veo que algo no tiene solución. Me ha encantado el delirio, y nuevamente he podido sentirme identificada con todas tus palabras. Pero Pandora no es de las que se rinden, y estoy segura que finalmente saldrá adelante.
    Un beso enorme, amiga ♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra tantísimo verte por estos lares nuevamente. Tu confesión me ha dejado sin palabras, pues tienes toda la razón. Siempre es mejor hablar las cosas, sea lo que sea, pero en ocasiones nuestras palabras pueden provocar un verdadero caos y una ruptura de nuestra realidad que nos deja a solas con la incertidumbre y la oscuridad. A veces uno se bloquea y no sabe por dónde puede seguir su camino, pero como tú has dicho, Pandora jamás se rinde, es fuerte y ambiciosa. Podrá con todo... o al menos eso es lo que tiene pensado hacer. Un beso grande para ti y gracias por compartir tus pensamientos con nosotros. ¡Sigue disfrutando de los delirios del lirio ensangrentado!

      Eliminar