» Misteriosas escaleras hacia el abismo.

    ¿Existe alguien que realmente haya llegado a lo más profundo del jardín del Edén? ¿Existe realmente una línea que delimite este pequeño reino prohibido? ¿Realmente he llegado yo al final, al lugar más remoto de este elíseo alguna vez? Nuevos interrogantes que comienzan a despertar mi curiosidad por querer explorar con más determinación este lugar. No cabe duda que el jardín del Edén es un lugar enigmático que te atrapa y te pierde entre sus frondosos bosques. Así pues, se trata de un lugar cuya energía te envuelve y desorienta, y en el que te hace reflexionar sobre la percepción de todo lo que te rodea. Es imposible no caer en su juego, el jardín del Edén puede ser un reino o una prisión para sus invitados. Es por esto por lo que hay que saber muy bien cómo jugar tus cartas...

    Aquí el tiempo es engañoso. Puedes maravillarte por sus encantos y a la vez puedes perder la cordura. Nada es lo que parece. Todo es real e ilusorio al mismo tiempo. ¿Es entonces una bendición este lugar, o por el contrario, se trata de una cárcel, una institución dentro de la caja de Pandora que te castiga y marchita por dentro muy lentamente?

     El jardín del Edén. Un paraíso prohibido de color carmesí que te invita a nuevos placeres desconocidos mientras te corrompe sin poder remediarlo, sin ser consciente de ello... El rincón más profundo de este lugar sigue siento un verdadero enigma. ¿Cuál es su propósito? ¿Qué es lo que quiere de todo aquel que se adentra en su Reino? Muchos son los senderos que puedes escoger, pero no te engañes, es una trampa. Siempre es una trampa. 

     La envolvente música que suena en tu subconsciente te avisa de ello, pero nunca serás capaz de percatarte de ello. De esta manera, he llegado a la conclusión de que todo es real y mentira al mismo tiempo. La verdad que esconde estos lares es grande y oscuro e irremediablemente alimenta cada fibra de mi ser con curiosidad y anhelo. Es así cómo consigo, tras tanto buscar y sin descansar, un nuevo camino que nunca antes había visto.  Las escaleras de madera... Unas escaleras firmes y ancestrales que te conducen hasta lo más profundo de este elíseo maldito. Unas escaleras que se abren paso por los bosques carmesíes. Unas escaleras que te guiarán, tal vez, hacía una trampa mortal o hacia la auténtica realidad.

     ¿Me atreveré a reunir el coraje necesario para dar el primer paso? Una cosa es segura: una vez ponga mi pie en la fría madera ya no hay vuelta atrás. Su fuerza me empujará hacía adelante y me hará bajar cada uno de sus indefinidos escalones. El jardín del Edén tiene un misterioso propósito el cual estoy preparada para descubrir. Así pues, despojaré de mi cuerpo el miedo y arriesgaré todo lo que tengo por saber la verdad. Me atrevo a afirmar con certeza que lo que hay al final de estas escaleras es el propio abismo. Un abismo tan profundo y oscuro que me hará hallar un nuevo mundo de sensaciones placenteras y prohibidas, de emociones fatales y angustiosas. Finalmente, mi cuerpo quedará a la merced de este lugar y mi mente le servirá fielmente en un estado de éxtasis y confusión...

2 comentarios:

  1. Pandora, Pandora, Pandora... Normalmente te leo a primera hora, te dejo un comentario después de ese café que te calienta las manos antes de la jornada laboral, pero en días ajetreados como hoy me he visto obligado a dejarlo para después, para ese descanso en el que paramos para almorzar. Y, ¿sabes? No ha estado tan mal leerlo ahora, aquí, en este momento, ya más despierto, más lúcido y con el estómago reclamando a gritos la atención.
    El gran dilema de la vida, pues. Verdad o mentira. Realidad o ficción. Trampa o autenticidad. Preguntas existenciales. Dónde existo y dónde sueño. Qué es la realidad. Son muchas las cuestiones que abre la lectura de estas líneas que, curiosamente, agradezco haber leído más tarde esta vez para tener la mente despierta en pos de reflexionar. Es otro de los encantos de tu jardín, Pandora; cada delirio está hecho a medida para el momento en el que puedo disfrutar de su lectura y de su inclusión en mi alma. Y es algo fascinante. Gracias, una semana más, por compartirlo con todos... Gracias, una vez más, por dejar que nos perdamos en este Edén tuyo tan fascinante como lo es la que lo habita.

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    1. Me alegra mucho saber qué te ha gustado, Eloy. Está bien ser consciente de que cada delirio puede provocar en el espectador una sensación diferente dependiendo de en qué momento del día se adentra en lo más profundo de mi jardín del Edén. Me pregunto qué reflexiones se hubieran originado en contraposición si lo hubieras leído en tu momento habitual. Gracias por estar siempre ahí todas las semanas. ¡Un beso muy grande, querido amigo!

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