» Esclavizada por el tiempo.

En el jardín del Edén el tiempo había dejado de existir. Recuerdo que, en realidad, jamás había tenido lugar en este paraíso. El tiempo ni pasaba deprisa ni sucedía con lentitud, simplemente estaba congelado. Aquí todo era relativo y nada era lo que parecía. De hecho, aún continúa siendo así. Sin embargo, algo cambió. No sé exactamente en qué momento ocurrió. No sé si quiera qué es exactamente lo que había cambiado. Supongo que podría decir que el propio tiempo se fue originando, fue tomando forma. De pronto, las agujas de un inexistente reloj comenzaron a andar.

Tic. Tac. Tic. Tac. Sentía cómo poco a poco mi corazón comenzaba a calentarse y a bombardear sangre dentro de mi cuerpo. Una nueva vida me era proporcionada. Una segunda oportunidad se me estaba siendo concedida. Entonces, el tiempo comenzó a tomar importancia. El tiempo comenzó a materializarse dentro de mí. Las emociones se agitaban y los pensamientos luchaban dentro de mi mente por poder salir al exterior. Tic. Tac. Tic. Tac. La relatividad de este elíseo tuvo que ser determinante. Estaba obligada a tomar conciencia de mi nueva realidad. Aunque el tiempo iba a ser eterno, mi nueva vida aquí no.

Sin desearlo, sin ser totalmente consciente en ese momento, me convertí en una nueva víctima. Me convertí en esclava del propio tiempo. Ya nada podía hacer, pues era inútil contradecir y pelear con un adversario tan fuerte y a la vez tan temido. Era imposible ganarle la batalla al tiempo tan inmaterial. Yo era la materia. Yo era SU materia. Yo era una servidora más de sus sonido penetrante. Tic. Tac. Tic. Tac. Debía de aprovechar al máximo mi estancia aquí antes de que ese tiempo que se me había sido brindado se consumiera y desapareciera para siempre.

De pronto miles de pesadillas comenzaron a atormentarme cada vez que intentaba conciliar el sueño. ¿Para qué descansar? ¿Por qué soñar cosas que no son reales si el tiempo no se detiene? Mi existencia volvía a estar condenada, limitada. Me preocupaba la idea de volver a sufrir y desaparecer. Nunca antes había sentido tanta angustia. En un principio pensaba que el tiempo era mi aliada, pero ahora me doy cuenta de que estaba muy errada. Tic. Tac. Tic. Tac. ¡Esas dichosas agujas jamás se detendrían! Por aquel entonces no dejaba de preguntarme: ¿qué es lo que debería de hacer? ¿Cómo podría aliviar este dolor? ¿Cómo aprovechar el máximo mi escaso tiempo si haga lo que haga mi preocupación no se sacia? La verdadera pregunta que me sacudía por dentro era, ¿cuánto tiempo se me había sido concedido? ¿Mucho? ¿Poco? No podía responder. El tiempo tampoco me podía responder. Tan sólo podía escuchar el andar de las manecillas...

Tic. Tac. Tic. Tac. ¿Por qué se ha originado el tiempo? ¿Cómo ha nacido? ¿Por qué? Me desconsuela no poder responder a mis preguntas. Sin duda no quería que sucediera esto. ¿Tal vez era otro castigo por mis pecados? Ni si quiera en un lugar tan hermoso como el Edén podía estar tranquila... Sin duda soy una desgraciada. El tiempo se estaba consumiendo. No. Mejor dicho, el tiempo me estaba consumiendo. Sí, así es, a mí. No podía esconderme. No podía huir. ¿En qué momento fue determinante en el jardín del Edén que existiera algo tan relativo, eterno e inmaterial como el tiempo? Puede, y solamente puede, existir la posibilidad de que yo fuera ese tiempo. Puede que exista alguna posibilidad de que yo sea ese tiempo. ¿Por qué no? ¿Por qué no podría esa locura ser real?

Tic. Tac. Tic. Tac. Esclavizada por el tiempo. Esa era la auténtica realidad de entonces. Yo era una esclava, o a lo mejor una servidora dependiendo desde el punto de vista, del tiempo. Si de verdad se me había concedido un tiempo limitado a lo mejor querría decir que mi segunda oportunidad aquí debía de tener un objetivo crucial. Sí. ¿Por qué no? Puede que esa fuera la clave que no conseguía desvelar en aquellos momentos de profunda ansiedad. El tiempo tenía un plan para mí y yo debía de encontrarlo, de saberlo y de afrontar mi nuevo destino en el Edén. Tic. Tac. Tic. Tac. El tiempo no se detendría, no se volvería a congelar hasta que ejecutara su objetivo.

9 comentarios:

  1. Ummmm.... Me gustó.

    Siento el retraso, ya estoy por aquí y ya te sigo. Yo también formo parte de esta iniciativa.

    Un saludazo desde Mallorca. Lou G.
    http://gotasdeesencialg.blogspot.com.es/

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    1. Muchas gracias por dejar tu huella en mi pequeño jardín del Edén. Espero que te guste el contenido que ofrezco y que te animes a seguir explorando estos lares tan enigmáticos. No seas tímida y comparte con todos nosotros tus pensamientos. Un fuerte abrazo, Lou.

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  2. Hola!
    Una vez más precioso fragmento, se que estos días no te he dado mi rigurosa visita, y perdón te pido por ello, pero es que la universidad quiere acabar conmigo
    ¡un beso!

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    1. Me alegra volver a verte por aquí, Naya. Ya sea tarde o temprano, lo importante es la intención, así que no tienes por qué disculparte. Muchos ánimos con la universidad, sé que ahora es época de exámenes y que en algunas ocasiones puede ser muy duro y estresante, pero con constancia y ganas todo se consigue, así que mucha suerte y a por ello sin miedo. Nos seguiremos leyendo, querida.

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  3. ¡Hola! Soy Andrea, del blog Pluma de Sinsajo. Gracias por pasarte por mi blog, ya te sigo^^

    ¡Nos leemos!

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    1. Hola, Andrea. Bienvenida al jardín del Edén. Espero que este lugar sea de tu agrado y que te animes a explorar cada misterioso rincón. No seas tímida, siéntate y ponte cómoda, pues estás completamente invitada a tomar una taza de té conmigo cuando quieras. Un fuerte abrazo y nos seguimos leyendo.

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  4. Pandora hay días que no entiendo nada. Y hoy es uno de ellos. Si lo que voy a decir no es más hermoso que el silencio, entonces no debo hablar. El tiempo de callar debe ser el primero cronológicamente; y nunca se sabrá hablar bien, si antes no se ha aprendido a callar. Me considero privilegiado al leer tus delirios me inspiran más de una vez, he escrito en las tardes de cafés y demás, ahí quedo mi emotividad dando vueltas, más allá de mis cortas letras.
    El Fantasma
    P.D. Curioso, me gustaría saber cuál es el color que prefieres… realmente curioso.

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    1. Hay ocasiones en las que es mejor no decir nada, eso es muy cierto. Pero cuando realmente no se entienden las circunstancias es de sabios callar, aunque eso implique que sea para siempre hasta que el verdadero conocimiento sea revelado. Hay ocasiones en el que el silencio lo es todo e incluso significa más de lo que creemos. El silencio puede ser muy poderoso y debemos de aprender a apreciarlo... Y respondiendo a sus inquietudes, querido Fantasma, le confieso que siento cierta debilidad por el ya esperado carmesí de igual manera que encuentro muy seductor el morado.

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  5. Ya te sigo!!!

    Gracias por passar por mi blog!!!

    Nos leemos!! =)

    El Mal Vici de Llegir

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